Batata, camote, chaco o papa dulce. Son parecidos a las papas, de la misma familia, pero alargados y de carne blanca o anaranjada. Se pueden asar y su sabor es, a la vez, salado y dulce. Tiene más vitaminas que sus hermanas las papas y es el único alimento con pocas calorías que dispone de una alta concentración en vitamina E.
«Es un gran aliado en mis planes nutricionales porque es un alimento alto en fibra y de bajo índice glucémico. Existen de diferentes colores y cada una tiene sus propiedades. Una de las bondades del tubérculo es que contiene betacaroteno, es decir gran cantidad de vitamina A y antioxidante por lo cual favorece el mantenimiento de la integridad de la piel ya que protege contra el envejecimiento y los cambios degenerativos que produce los radicales libres. Protege la salud ocular, evitando el desarrollo de enfermedades degenerativas como cataratas, gloucomas, también es alta en vitamina E potenciando nuestro sistema antioxidante, evitando enfermedades como el cáncer. Las propiedades de la batata disminuye la arteroesclerosis porque disminuye la degradación del colesterol malo y de las placas de grasa. Es alto en vitamina C y su capacidad antiflamatoria protege contra las enfermedades reumáticas como la artritis», precisó la nutricionista Daniela Carrillo.
En cocina se puede preparar en una infinidad de recetas. Sacia rápidamente y se suele combinar, como guarnición, con platos de carne o pescado. En algunas zonas se consume como postre.

