Petrobras y Pemex suscribieron en Río de Janeiro un memorando de entendimiento para desarrollar oportunidades conjuntas en exploración y producción de…
Petrobras y Pemex suscribieron en Río de Janeiro un memorando de entendimiento para desarrollar oportunidades conjuntas en exploración y producción de petróleo y gas, además de refinación y otros procesos industriales.
Un acuerdo de cooperación sin compromiso vinculante
La presidenta de Petrobras, Magda Chambriard, se reunió este martes con el director general de la petrolera mexicana, Juan Carlos Carpio, para formalizar el entendimiento entre ambas empresas estatales. El Gobierno mexicano indicó que el acuerdo tendrá una vigencia de dos años, con posibilidad de renovación, pero no implica un compromiso vinculante de inversión ni crea sociedad, consorcio o empresa conjunta entre las partes.
Chambriard afirmó durante la ceremonia que la cooperación no se limita a México y que puede extenderse a otros mercados, entre ellos Brasil y países del continente africano. También señaló que ambas compañías comparten un mismo propósito social y que la relación apunta a resultados de beneficio mutuo.
Exploración, producción y refinación
Carpio explicó que la alianza abre un marco de colaboración estratégica y técnica para evaluar, desarrollar y ejecutar de manera conjunta proyectos potenciales e integrales en actividades de exploración y extracción de hidrocarburos. Según detalló, ese trabajo puede incluir intercambio de conocimientos, aplicación de tecnologías, mejores prácticas y posibles emprendimientos conjuntos para nuevos descubrimientos y oportunidades de optimización e incremento de la producción.
Entre las áreas mencionadas aparecen aguas profundas, campos maduros y el potencial presal en el Golfo de México. Chambriard sostuvo que, en una visita a México este año, le dijo a la presidenta Claudia Sheinbaum que Petrobras considera que los grandes volúmenes de crudo detectados en la porción estadounidense del Golfo de México también deberían existir en la parte mexicana de esa región.
La ejecutiva agregó que la alianza también debe abarcar la refinación y citó a Braskem como una entidad relacionada con Petrobras en México, por su operación local y por el consumo de gas para la producción petroquímica.
El contexto de ambas petroleras
Pemex atraviesa su nivel de producción más bajo en cuatro décadas, en torno a 1,6 millones de barriles diarios, como resultado del declive de sus principales activos, concentrados en campos maduros y en algunos proyectos nuevos en aguas someras y áreas terrestres. Ese volumen representó una caída interanual de 7% en 2025.
En años recientes, el gobierno del expresidente Andrés Manuel López Obrador rechazó continuar con las actividades en aguas profundas en México por la falta de resultados de administraciones previas y por los altos costos asociados, aunque Pemex ya contaba con descubrimientos relevantes en esa área, como los yacimientos marinos Trion y Lakach.
Petrobras, por su parte, es una de las petroleras con mayor experiencia en aguas profundas y ultra profundas. En 2025, su producción llegó a 2,4 millones de barriles diarios, por encima de la meta del plan de negocios en 0,5% y con un aumento anual de 11%.
La empresa brasileña también enfrentó en el pasado una de las mayores deudas del sector, con US$132.000 millones en 2014. Desde entonces redujo ese pasivo con la venta de activos no rentables, como refinerías y ductos, y concentró su estrategia en exploración y producción en activos de aguas ultra profundas.
En el caso de Pemex, el gobierno mexicano aplicó un rescate financiero que permitió disminuir su deuda en 20%, hasta US$79.000 millones. Aun así, la petrolera sigue enfrentando vencimientos superiores a US$9.000 millones este año y más de US$20.000 millones en adeudos con proveedores y contratistas.
Lula, Sheinbaum y la soberanía energética
Chambriard dijo que el presidente Luiz Inácio Lula da Silva es un entusiasta de las alianzas y de la relación entre Brasil y México. Según relató, consultó al mandatario brasileño sobre la posibilidad de una alianza entre Petrobras y Pemex, y él habría hablado enseguida con Sheinbaum para facilitar el encuentro.
Carpio afirmó que la cooperación inaugura una nueva etapa entre ambos países y que el acuerdo contribuirá al fortalecimiento de la soberanía energética.
La directiva de Petrobras añadió que, hace algunos años, mientras otras grandes petroleras ampliaban sus carteras exploratorias, Petrobras y Pemex no avanzaban en la misma dirección. Sostuvo que no existe futuro para una petrolera sin exploración, porque los recursos del subsuelo no son renovables.