La administración de Donald Trump evalúa permitir que buques previamente sancionados, conocidos como la «flota fantasma» o «flota en la sombra», puedan transportar crudo y productos derivados que no estén sujetos a medidas punitivas. Según un funcionario estadounidense, el objetivo central de esta posible flexibilización es mitigar el impacto de las tarifas de flete, las cuales han alcanzado niveles récord y están afectando la competitividad del crudo estadounidense en mercados internacionales.
El impacto en las tarifas de transporte
El secretario de Energía, Chris Wright, ha señalado que la Casa Blanca discute esta medida para aliviar la presión sobre los costos logísticos. La iniciativa, reportada inicialmente por Reuters, contempla que las empresas interesadas en utilizar estas embarcaciones deban presentar una solicitud formal ante el Departamento del Tesoro. La medida busca facilitar el movimiento de productos refinados desde el Golfo, en un contexto donde los conflictos en Ucrania y el Medio Oriente han alterado las rutas comerciales tradicionales.
Cuestionamientos y alcance de la medida
La propuesta ha generado debate, especialmente tras la reciente decisión de levantar temporalmente las sanciones sobre el diésel ruso hasta el 7 de abril, una acción que ha sido criticada por diversos sectores políticos y aliados internacionales. Analistas de Energy Aspects advierten que, aunque la flexibilización permitiría mayor movilidad de crudo en el Medio Oriente, su impacto real en las tarifas de flete podría ser limitado. La firma destaca que la mayoría de los buques vinculados a las operaciones de Rusia y Venezuela han continuado operando activamente a pesar de las restricciones vigentes.


