La corporación estadounidense Continental Resources y Petróleos de Venezuela (PDVSA) firmaron este miércoles un memorando de entendimiento para avanzar en el desarrollo y la operación del bloque Ayacucho 2, situado en la Faja Petrolífera del Orinoco, en el estado Anzoátegui. El documento constituye el primer paso hacia un acuerdo de participación productiva de largo plazo y abre la puerta a la entrada de una de las mayores compañías privadas de petróleo y gas de Estados Unidos en uno de los principales reservorios de crudo de Venezuela.
Alcance y reservas del bloque Ayacucho 2
El área asignada tiene una extensión aproximada de 50.990 hectáreas, al norte del río Orinoco. Continental calcula que en dicho territorio existen alrededor de 30.000 millones de barriles de recursos petroleros in situ, es decir, hidrocarburos presentes en el subsuelo que requieren de inversión y tecnología para su extracción y procesamiento.
Según los términos anunciados por la compañía, si las partes concretan el futuro Contrato de Participación Productiva, Continental asumirá la operación del bloque y tendría una participación de trabajo del 100%. La petrolera indicó que las conversaciones para alcanzar ese acuerdo definitivo continuarán durante las próximas semanas, ya que el memorando actual funciona como un marco preliminar.
Reacciones y contexto de la producción petrolera
El presidente y director ejecutivo de Continental, Doug Lawler, afirmó estar entusiasmados de participar en la revitalización de la industria energética de Venezuela. Por su parte, el fundador y presidente emérito de la firma, Harold Hamm, destacó que la empresa fue construida para reconocer grandes oportunidades de recursos y tener la convicción de perseguirlas.
Desde Caracas, Delcy Rodríguez presentó el entendimiento como parte de la estrategia para ampliar las capacidades de la industria energética venezolana y generar nuevas oportunidades para el crecimiento económico. La operación se suma a los esfuerzos por atraer capital extranjero ante el estado de la industria, un sector clave tras registrar una producción que promedió 1,201 millones de barriles diarios en agosto, un nivel que continúa por debajo de los 3,1 millones de barriles diarios alcanzados en 1998.
