Tras un debate de hora y media en el Hemiciclo Raúl Porras Barrenechea, el pleno del Senado aprobó este miércoles, con 40 votos a favor, el reglamento que fija los criterios para elegir a los nuevos magistrados del Tribunal Constitucional.

La decisión se tomó a pocas semanas de diciembre, mes en el que debería arrancar el proceso de selección para reemplazar a seis de los siete magistrados del TC, cuyos mandatos vencen en mayo de 2027. Solo el período de Pedro Hernández culmina en diciembre de 2028.

El reglamento ordena que la convocatoria debe realizarse con seis meses de anticipación al vencimiento del cargo.

Cómo votaron las bancadas

Fuerza Popular, Renovación Popular, Partido Cívico Obras y Buen Gobierno respaldaron el dictamen aprobado antes por la Comisión de Constitución. A esos votos se sumó, de forma sorpresiva, el de Percy Osorio, de Juntos por el Perú, bancada que concentró 13 votos en contra.

Ahora Nación optó por la abstención, al igual que Juana Ticona, de Obras, pese a que su grupo parlamentario apoyó el reglamento. Es la segunda vez que la senadora marca distancia de la posición de su bancada.

Qué cambia en la elección

El proceso quedará en manos de la Comisión de Procedimientos Especiales del Senado. El grupo evaluará a los postulantes y la elección final quedará en el pleno de la Cámara alta, que requerirá el voto favorable de los dos tercios del número legal de senadores.

Uno de los cambios centrales es la distribución del puntaje entre las dos etapas de evaluación. La evaluación curricular tendrá un máximo de 70 puntos y la entrevista personal, de 30. En el esquema anterior, la primera etapa otorgaba hasta 60 puntos y la segunda, 40.

La evaluación curricular comprenderá formación académica, con 30 puntos; experiencia profesional, con 30; e investigación jurídica, con 10. En la entrevista personal se valorará la trayectoria personal, académica y profesional.

Además, quienes no alcancen 50 puntos en la evaluación curricular serán descalificados. En la norma anterior del Parlamento unicameral, el postulante quedaba fuera si obtenía menos de 65 puntos.

Las objeciones durante el debate

Patricia Iturregui, de Buen Gobierno, pidió reformar de forma constitucional el modelo de elección porque, a su juicio, afecta la autonomía del TC. Sostuvo que en países vecinos como Chile el esquema es distinto y que, además del Parlamento, participan el presidente de la República y la Corte Suprema.

Mirtha Vásquez, de Ahora Nación, coincidió con esa postura, aunque consideró que el dictamen recoge varios puntos de vista y aun así resulta insuficiente. También pidió modificar el artículo 9.1 para que todos los colegios de abogados de cualquier ámbito territorial puedan proponer candidatos.

Jaime Quito, de Juntos por el Perú, sostuvo que repetir las mismas reglas llevará al país a obtener los mismos resultados y afirmó que el TC actual está sujeto y sometido al poder político.

Las defensas del reglamento

En la vereda contraria, Lourdes Alcorta, de Renovación Popular, defendió que los postulantes al TC no son invitados, sino que se presentan por iniciativa propia. Dijo que el Congreso los acoge a todos y que la votación final ocurre en el pleno.

También cuestionó a la izquierda por insistir en cambios que, según dijo, no se debatieron en la Comisión de Constitución. Por su parte, Martha Moyano, de Fuerza Popular, rechazó la propuesta de modificar la Constitución y afirmó que la Carta vigente es la realidad sobre la que deben actuar los aspirantes.

“La Constitución que tenemos ahora es la realidad y frente a esa realidad uno se presenta, opina”, dijo.