El terremoto y las inundaciones alteraron la temporada de desove en Mata Oscura, donde la acumulación de troncos en la playa está obstaculizando el acceso de las tortugas a sus sitios de anidación y complicando el rescate de nidos.

La playa quedó llena de palizadas

Diego Ábrego, integrante de la patrulla de búsqueda de nidos, explicó que las palizadas arrastradas por el río se acumularon en la arena y podrían empujar a algunas tortugas a buscar otras playas. Eso, advirtió, reduciría el número de anidaciones en este sector.

Durante la temporada de desove de 2026, en Mata Oscura se han reubicado 180 nidos: cinco de tortuga carey y 175 de tortuga lora. También se han registrado avistamientos de tortugas verdes, aunque todavía no se han realizado reubicaciones de nidos de esa especie.

Cary Rodríguez, rescatista de nidos, señaló que la temporada comenzó con cifras bajas por el fenómeno de El Niño y que la situación se agravó después del terremoto y las inundaciones. Dijo que octubre, un mes que suele ser próspero para las tortugas marinas, vio caer la anidación y que, tras el sismo, solo han reportado dos nidos rescatados en el vivero.

A las afectaciones ambientales se suma la depredación de nidos por personas y perros, cuyas huellas también se observan cerca de los sitios de anidación.

El turismo comunitario también se paralizó

Los efectos del terremoto alcanzaron a los pequeños negocios que forman parte de la Ecorruta de la Tortuga Marina. Algunos permanecen cerrados por daños en sus instalaciones y otros dejaron de recibir visitantes, lo que golpea los ingresos de las familias que dependen de la actividad.

En la finca de Hilda González, donde antes los visitantes conocían el proceso tradicional de elaboración de raspadura, la actividad turística quedó suspendida. La emprendedora dijo que el cierre no solo le deja pérdidas económicas, sino también un golpe emocional por el esfuerzo dedicado al proyecto.

Una situación similar enfrenta Artesanías Cataleya. Allí, el terremoto provocó el colapso de la vivienda donde funcionaba la cocina, lo que obligó a suspender temporalmente sus actividades. Omaira Montenegro afirmó que el negocio era una fuente de ingresos para su familia y que ahora todo está paralizado, con una reconstrucción que ve difícil.

La caída en la llegada de visitantes también afecta a la Fonda Mamá Regina. Su propietaria, Elizabeth Vargas, dijo que desde el terremoto no han recibido turistas.

Una ruta con 20 emprendimientos busca recuperarse

La Ecorruta de la Tortuga Marina, impulsada por Jacinto Rodríguez, participante de Héroes por Panamá 2015, reúne 20 emprendimientos que combinan conservación ambiental, cultura y sustento familiar. Entre sus atractivos están la protección de tortugas marinas en playa Mata Oscura y las propuestas gastronómicas y artesanales de las comunidades.

Actualmente, el Centro de Experiencia de la Tortuga también funciona como punto de acopio para recibir ayuda destinada a las comunidades afectadas por el terremoto. Pese a los daños ambientales, las viviendas afectadas y la paralización de varios negocios, los emprendedores mantienen la esperanza de reabrir y devolverle actividad a la ruta turística.