Hoy en día el Estado Venezolano tiene la necesidad imperiosa de abrirle espacios al sector privado venezolano e internacional. El bloqueo hacia Venezuela y la imposibilidad de llevar a cabo las operaciones financieras, comerciales, políticas y hasta las sociales y han repercutido negativamente en la población venezolana.
En materia petrolera se abrirán oportunidades para el sector privado petrolero venezolano, tanto en la actividad primaria como en la de servicios. Esta situación será inédita. Los empresarios venezolanos, los que quedan, deberán asumir responsabilidades y compromiso, con el fin de evitar el continuo deterioro de nuestra industria petrolera. La rehabilitación y confianza del sector privado petrolero venezolano, dependerá de la posición que asuma el Gobierno Nacional. Los privados nacionales, deberán constituirse en la punta de lanza para la búsqueda de financiamientos nacionales e internacionales, socios internacionales con experticia en las diferentes actividades productivas, con interés en transferir tecnologías logrando sinergias con la empresa nacional plenamente conocedoras de la realidad venezolana.
Hay áreas prioritarias que deberán atacarse de inmediato. Evitar que la producción siga decayendo. Que se estabilice y aumente, en el corto,mediano y largo plazo, la producción de petróleo. Para ello, serán necesario cuantiosas inversiones, tecnologías, recursos humanos conocedoras del negocio. Pero, lo más importante, será el cambio de orientación y de actitud del Gobierno y de Pdvsa. El tema de confianza es “vital”.
Quienes han manejado a Pdvsa en los últimos años, han asumido posiciones tan estadistas y prepotentes, que han ahuyentado la inversión nacional y extranjera. Han hecho del negocio petrolero un desastre e inviable. Los privados venezolanos, asumirían responsabilidades operacionales y comerciales, que permitan buscar los espacios para avanzar en la recuperación de la Industria.