Al momento de escribir este artículo se debe estar dando inicio al “Paro Cívico” convocado por los sectores aglutinados en la MUD, concepto del cual difiero ya que al utilizar la palabra “cívico”, deviene de las personas que se comportan como buen ciudadano, sin embargo estas formas de protestas han degenerado en la anarquía, en la tala de árboles, en el cobro de peajes, en la quema de cauchos, destrucción de bienes públicos y en la violación al derecho de libre tránsito a otros ciudadanos que requieren trasladarse a sus hogares o sitios de trabajo.
En tal sentido si es cívico, debería contener elementos de civismo, aunado a la voluntad de cada ciudadano de acatarlo o no, por lo tanto de cívico no tiene nada, al contrario es un secuestro de ciudadanos contra ciudadanos, que deviene en caos y muertes, contrario a las luchas no violentas pregonadas por Gandhi, Mandela, Luther King, Dalai Lama, demostrando que la violencia, genera más violencia.
Ciertamente, la ciudadanía tiene derecho a protestar, sin embargo no se puede pretender asumir la protesta violando el derecho del otro, he allí la frase “mi derecho termina donde comienza el de los demás”, ahora aunque muchos pudieran considerar que su derecho a la protesta lo asumen, en nombre de la libertad, entonces sería importante preguntarse ¿dónde empieza el derecho a poner límites a la libertad de otros o dónde termina la libertad de uno y empieza la del otro? Convirtiéndose estas interrogantes en un dilema ético, en aspiraciones irreconciliables entre el problema de las libertades y la necesidad del conflicto, lo cual nos obliga tanto a los ciudadanos, como a la clase política a revisarnos como sociedad, a repensar el concepto del bien común y a practicar el ejercicio de la democracia.
Para el politólogo Giovanni Sartori la democracia es un principio de legitimidad, que está unido al poder ya que esto es legitimo por elecciones libres y periódicas. La democracia es un sistema político llamado a resolver problemas del ejercicio del poder, la democracia es un ideal y solo sabiendo qué es democracia, en qué consiste, cuáles son sus valores, pilares y fundamentos, sabremos qué podemos esperar de ella.