Roberto Malaver / Periodista / [email protected]
¡A llorar al valle! Se fue, se fue, se fue, el 2016, se fue y nos dejó con una pena bien baja, tan baja que llega a los bajos fondos. Carajo, nunca habíamos cometido tantos errores como en ese fatídico 2016 que, de paso, también se llevó a un montón de cantantes y a un coro completo. Así que ya estamos listos y en el aparato para dar la partida rumbo a cometer más errores, perdón, rumbo a salir de Maduro en el 2017.
Ya la vaina pinta bien. El compañero Santos, después que se ganó el Premio Nobel de la Paz, se puso de acuerdo con la Otan, y en el 2017 los tenemos aquí al ladito, a ver si por fin nos dan una ayudita, como la pide María Bolívar, y listo, se acabó lo que se daba. También el compañero Almagro acaba de recordarnos que está vivo y que contemos con él, por allí salió pidiéndole a Venezuela que no intervenga en Venezuela, una vaina loca, pero lo importante es que está ahí pendiente de aplicarnos la carta democrática, para ver si de una vez cantamos fracaso, perdón, cantamos victoria.
Es verdad que el compañero Obama se nos va el 20 de enero, y eso nos duele, lo malo es que nos deja a ese lo loco de Trump ahí que todavía no ha dicho nada contra el dictador Maduro, y eso nos tiene como palo de gallinero. Tampoco ha querido recibir a Ismael —Talanquera— García, a Luis —Canchunchú— Florido, a William —Zigatoca— Dávila y a Espoleta Allup, que tienen loca a la secretaria de ese hombre pidiéndole audiencia. Parece que Espoleta Allup le puso como condición al Papa para continuar en el diálogo que le consiga una cita con Trump. Si este Trump declara contra el régimen de Maduro, y con la Otan, y con la OEA y Mercosur, adiós luz que te apagaste, el poder es nuestro que estás en la tierra.
