Opinión

¿Por qué May adelantó las elecciones?

El anuncio cogió a la inmensa mayoría de los británicos de total sorpresa, justo cuando ellos se reincorporaban a sus trabajos tras 4 días de feriado por pascuas. La primera ministra Theresa May ha pedido que el parlamento vote mañana, miércoles 19, un llamamiento a elegir a un nuevo gobierno a casi un año de haberse producido el plebiscito donde por un 52% contra 48% los británicos optaron por el Brexit. Según el acuerdo firmado por la coalición conservadora-liberal que gobernó al Reino Unido en 2010-2015 todos los mandatos deberían ser fijos y debieran durar un quinquenio. No obstante, si dos tercios del parlamento lo permiten se pueden adelantar los comicios.

La nueva posición de May ha dejado un poco desmayado a muchos pues ella siempre dijo que su intención era seguir gobernando hasta que en el 2020 se cumpla el quinquenio conservador. De hecho los tories venían teniendo una mayoría parlamentaria absoluta, algo que Cameron solo lo logró en el 2015, pero no en el 2010 cuando fue electo. El cálculo original de May era que debía evitarse anticipar elecciones pues su partido por primera vez en dos décadas detentaba más del 51% de la cámara de los comunes, y que había que esperar hasta que el proyecto de reducir los curules de 650 a 600 se plasme para así debilitar aún más al laborismo.

No obstante, May ha decidido hacer su jugada más audaz y riesgosa. Tras haber prometido que no iba a adelantar los comicios generales ella acaba de hacer lo opuesto. Su nuevo cálculo es el siguiente.

Todas las encuestas del 2017 le han venido dando a ella una sustancial ventaja de dos dígitos sobre su contrincante laborista Jeremy Corbyn, diferencia que ha llegado a crecer a 20 puntos en un reciente sondeo. May sabe que ella llegó a su puesto sin que haya ganado una sola elección, ni si quiera dentro de su partido, debido a que heredó el cargo. Si ella logra un mandato popular su autoridad y capacidad de maniobra han de crecer.

May sabe que se viene un tremendo desgaste con la cuestión del Brexit y ha preferido adelantar los comicios por que espera querer ganarlos ampliamente. Si May ganase las elecciones generales manteniendo o incrementando la mayoría parlamentaria absoluta ella podría exigir un sólido mandato quinquenal y postular que ya no es necesario un nuevo referendo sobre los acuerdos con la UE así como sobre la independencia de Escocia o la posible reunificación de la isla irlandesa. Ella piensa que el laborismo con un líder de izquierda “dura” no va a ser capaz de ganar a las capas medias y que se va a presentar desunido. Una eventual gran victoria electoral suya podría arrinconar al laborismo y producir dentro de éste una rebelión que busque cambiar a Corbyn por un “moderado”.

May buscaría así unir a toda la derecha tras ella y estabilizar un gobierno que vaya hacia convertir al Reino Unido en el único país de toda Europa Occidental que quede al margen del acuerdo de libre comercio y libre tránsito.         

La jugada de May es altamente riesgosa. Ya dos líderes importantes de su partido llamaron a elecciones anticipadas pensando que las iban a ganar  y al final las perdieron. Cameron había prometido un referendo sobre la UE para el 2017 pero lo adelantó un año .   No obstante, el hombre que ganó dos elecciones generales consecutivas y el referendo escocés, encontró aquí su Waterloo, el mismo que le obligó a dimitir del premierato.

Por el momento las tendencias electorales navegan en favor que los conservadores ganen ampliamente en Inglaterra, aunque en Gales ganarían los laboristas, en Escocia los nacionalistas y en Irlanda del Norte habría una polarización entre unionistas y nacionalistas.

Corbyn quiere dar una sorpresa como las que antes han dado sus camaradas izquierdistas en España con el Podemos y en Grecia con Syriza. Él tiene en su favor un partido con más de medio millón de miembros (el partido con más militantes en la UE) donde la mayoría es muy activa seguidora de él y su prédica antiausteridad.   

En el referendo sobre la UE mientras Inglaterra y Gales optaron por el Brexit en Escocia e Irlanda del Norte ganó el sí a la UE. Los comicios generales van a revivir ese debate.El Partido Nacionalista de Escocia (SNP) sabe que si UK se sale de la UE ésta no aceptaría el ingreso de Escocia independiente como un miembro de ésta debido al veto que Madrid le impone buscando evitar que Catalunya siga tal ejemplo. Por ello ahora su prédica consiste en demandar que se logre que Escocia siga dentro de la zona de libre comercio y tránsito europea en una situación similar  a la que tienen varios países euro-occidentales que no son de la UE tales como Islandia, Noriega, Suiza y Liechtenstein.

De aquí al 8 de junio muchas sorpresas pueden darse. La mayoría de los analistas nunca pensaron que los británicos votarían por salirse de la UE o que Trump llegase a la Casa Blanca. Nadie puede saber con certeza cuál de los 4 principales candidatos franceses entrará a la segunda ronda gala. La situación en el Reino Unido es muy volátil. Los conservadores van a ir a los comicios erigiéndose como el único partido que puede garantizar el Brexit y el respeto al mandato del referendo del 2016.  

Muy probablemente el partido que más pierda en estos comicios es aquel que ganó en el referendo europeo. Su propia derrota puede venir del hecho que los tories se han apropiado de sus ideas y vestimenta. El laborismo va a entrar a estos comicios con su manifiesto más radical desde que en 1983 Michael Foot compitió con Thatcher. Entonces, el veterano líder socialista sacó el 27.6% de los votos frente al 42.4% de la primera mujer conservadora que llegó al gobierno. Las primera ministras conservadores Thatcher y May en 1983 y 2017, respectivamente , lideran  a los tories  en un escenario similar de polarización entre un conservadurismo pegado hacia la derecha y un laborismo muy izquierdizado.

 

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