El acelerado deterioro de la economía venezolana esta desmembrado el pilar fundamental de toda sociedad, la familia. Los terminales terrestres, aéreos y marítimos están llenos de familias despidiendo algún miembro que debe partir en busca de oportunidades de trabajo y progreso para lograr sobrevivir, producto de la aguda crisis que los asfixia en el país.
Los venezolanos no son propensos a emigrar, cuando lo hacen es porque agotaron todas las opciones para evitar salir del país y al no lograr estabilidad deciden emigrar. Los trabajos de investigación cuantitativos y cualitativos realizados para estudiar el fenómeno migratorio aclaran que el 97% de los encuestados responsabilizan directamente al presidente Maduro como el culpable de que se tenga que emigrar, lo cual está acumulando un odio muy progresivo hacia la figura presidencial y los miembros de su equipo de gobierno, incluso aliados.
El fenómeno migratorio está agarrando fuerza en familias con tendencias oficialistas, quienes a pesar de apoyar al gobierno del presidente Maduro están abandonando el país, pues estas familias viven además el rechazo por parte de venezolanos que conocen sus tendencias políticas, viviendo episodios de señalamientos, reclamos y humillaciones.
Mientras tanto, el gobierno no propone nada nuevo, al contrario, se empeña en seguir haciéndolo muy mal garantizando un desplome completo de la economía, a tal punto que la crisis se está apoderando de los trabajadores de la administración pública y los estudios de opinión pública arrojan nuevas variables que deben ser estudiadas, por ejemplo, que miembros de las Fuerzas Armadas Nacionales encuestados manifiestan altos grados de inconformidad por los bajos salarios, pocos beneficios sociales e inclusive se quejan muchísimo de no contar con seguros de salud acordes con los altos costos de hospitalización, lo que está ocasionando el abandono de miembros de las fuerzas armadas al proyecto presidencial generando solicitudes de bajas masivas.