La caída de los precios del petróleo, era previsible. Después de la decisión de la Opep, Rusia, Estados Unidos, Canadá y Mexico, en reducir 9.7 millones de barriles diarios, su implementación a partir del mes de mayo, era previsible tomar en cuenta los grandes inventarios tanto de petróleo como de productos, así como una sustancial causa del mercado, en virtud de una disminución importante en el consumo, producto de la confinación es la que ha sido sometido todos los países del planeta.
Ahora bien, no hay duda de la gravedad de la caída del precio del petróleo ( histórico 1999) y la disminución sustancial del consumo, a causa del Coronavirus.
Venezuela, en este contexto, nos pone en una situación muy precaria. La capacidad de reacción de Pdvsa, es casi nula. No hay recursos, ni financiamientos, ni el personal adecuado, ni el marco legal para hacerlo. Atraer capitales e inversionistas extranjeros, será una.tarea imposible. Mientras Pdvsa no garantice la transparencia y seguridad jurídica, tanto a los inversionistas extranjeros o nacionales, será inviable la recuperación.
Hoy se está planteando recuperar el Parque Refinador en Venezuela, una vez que teniendo una gran capacidad instalada, pero el franco deterioro, con mala gerencia y sin sentido de pertenencia, pretende vincular a empresas venezolanas para hacer unos trabajos para los cuales no tienen ni la capacidad técnica y menos financiera. Hay que tener mucho cuidado con ello. Esperemos que no sea “ un guiso” entre “ maletineros vivos” y gente interna de Pdvsa. Esos trabajos deben hacerlos las empresas internacionales. junto a empresas venezolanas, especializadas en esos tipos de trabajo.
