El entramado político en la lucha por el poder es cada vez más complejo. No se ve salida clara y lo que parece obvio o predecible el tiempo y las circunstancias lo postergan. Los pronosticadores de escenario recogen banderas y se escudan en variables subjetivas y de poca durabilidad. En la realidad multifacética de hoy, es menos riesgoso advertir tendencias y procesos dentro de los cuales se libran batallas y se someten a prueba estrategias. En la confrontación por el poder, como en el juego de ajedrez, tu jugada dependerá del movimiento de tu adversario; que no siempre es previsible. Es delicada la situación de hoy, donde no hay único sendero trazado. Bien lo dijo Guaidó parafraseando a Tromp “Todas las opciones están en estudio”. Los cambios de perspectivas y probabilidades se producen cada día. Tienen que ver con variables inestables y transitorias.
Muchos actores en la escena nacional e internacional. Sigue vigente la afirmación de Tromp “Todas las opciones están sobre la mesa”. Porque esa es la realidad. Se transitan múltiples caminos y en cada uno se dan batallas; unas se ganan otras se pierden. La meta debe ser ganar la batalla final. Lo seguro es que estamos en la pelea, sin ambages ni ambigüedades. Dando la pelea en todos los frentes, con raigambre y coraje. No hay que amainar la presencia en la calle, tampoco darle espacio a la desilusión, ni vivir con la desesperanza. La lucha es dura, no estamos solos. La pasión que pongamos en cada acto abona a una victoria cada vez más viable. El gobierno de Maduro está pasando las verdes. No obstante, su pantomima de superioridad y dominio. Aprovechemos su tambaleo y intensifiquemos nuestros esfuerzos. La libertad, como la democracia, se gana todos los días en las particularidades de la lucha; así nos parezcan bizantinas.
Como lo expresan estudios de opinión pública, en la carrera presidencial, Guaido mantiene su popularidad y aceptación (entre el 70% y el 80%. Mientras, Maduro posee un respaldo entre el 12% y el 15%. Esta es de las razones por las cuales no veo posibilidad de nuevas elecciones. Maduro pudiera hasta suspender su propuesta de adelantar las elecciones para la AN. ¿Tiene chance Maduro de ganarlas? A no sea que cuente con un CNE controlado y tramposo. Está muy mal en popularidad. Por eso será que el Grupo de Contacto, el de Lima, Estados Unidos y países Europeos, que reconocen a Guaidó como presidente encargado, conocedores de estas encuestas, proponen elecciones libres y nuevo CNE. Las sanciones, la corrupción a todos los niveles y la devastadora ineficacia en la administración pública, junto a la baja popularidad, tienen acorralado al gobierno, que busca nuevos aires, con un pregonado cambio. La crisis socioeconómica e institucional sobrepasó la capacidad del gobierno y generó un terrible estado de ingobernabilidad.
Alternativas para el cambio
