Hay un punto, el diálogo, frente al cual la CEV ha adoptado una actitud de reticencia y discordancia que no es fácil comprender…
El debate sobre la estrategia a seguir es fuerte y tenso en el seno de las distintas organizaciones que conforman el campo opositor. Es mucho lo que se discute en privado y son miles los mensajes en las redes sociales. Entre los factores de la oposición que se han pronunciado al respecto se encuentran destacados voceros de la Iglesia católica venezolana, que se han manifestado partidarios de la línea política anunciada en enero de este año, que plantea la salida del Presidente antes de que culmine su período constitucional.
Del mismo modo, luego de la suspensión del procedimiento de recolección de firmas del referendo, las figuras clave de este sector se han inclinado a favor de la “rebelión pacífica” anunciada semanas atrás desde la Asamblea Nacional. Se argumenta que problemas como la escasez, las largas colas y la inseguridad justificaban la adopción de esa política, que finalmente no se concretó.
En relación con la discusión del momento, todo indica que los principales representantes de la Conferencia Episcopal Venezolana no ven de modo favorable el viraje dado por varios partidos de la Mud hacia una estrategia enmarcada dentro del concepto de “larga marcha a través de las instituciones”, que apunta a los próximos procesos electorales de gobernadores y alcaldes en 2017 y presidenciales en 2018. Un camino no sólo electoral sino también institucional, dentro del sistema vigente, que se propone alcanzar la alternancia a mediano plazo.
