Chávez dio el paso con la orientación del ingreso petrolero a la inversión social. Obligó al cambio de la Venezuela de la renta petrolera, que ahora debe terminar de llegar a su fin para dar paso a la construcción de la economía productora de riqueza, que se debe distribuir con equidad.
Recordamos siete años de la última campaña de Chávez. Su triunfo para el mandato del relanzamiento de la Patria a ese nuevo estadio de trabajo, progreso, paz y felicidad de sus hijos.»Pan, ciencia y dignidad», en las palabras y escritos de Kléber Ramírez.
Los hechos nos fueron obligando a corregir errores dispendiosos y fuera de toda lógica. Lo que parecía imposible, regalar dólares preferenciales en «tarjetas de viajeros» que ahora necesitamos. Remesas para alimentar las marañas de quienes «cumplían requisitos» y desangraban las arcas públicas con complicidades internas. Suspendimos esas prácticas dilapidadoras suicidas, sin que se diera más que una vuelta a la realidad de los «vivos», siempre atracando, criticando y destruyendo como modo de vida.
El paso siguiente, el que estamos obligados a dar, la mayoría de la población de seguro va a entenderlo, es darle precio justo a la gasolina, al diesel y al gas. Está sufriendo nuestro pueblo en colas interminables, con un costo incomparable, especialmente en la frontera occidental.
