Increíble: en la Asamblea Nacional acaba de producirse un hecho sobrenatural que de ser trascendente podría calificar como milagro.
Hombres que hasta ayer desafiaban al gobierno y que decían estar dispuestos a todo por causas vitales, ahora se pelean entre sí pero a causa de otro hombre.
Y mujeres relativamente jóvenes, guapas algunas, otras no tanto, pero todas dotadas de la patena brillante que rodea al poder… también se enemistan entre ellas pero no por el amor o los desaires de Míster Venezuela sino por las argucias de un hombre mayor, fofo y extranjero.
Cualquiera que desde los noticieros de medios partisanos observase los intríngulis de la nueva pugna que divide a la oposición podría pensar que los y las diputadas opositoras se pelean por asuntos importantes y no por las obviedades que diga o insinúe el ex presidente Rodríguez Zapatero.
No es así y a los hechos me remito.
Un bando acusa al otro porque supuestamente no han querido usar el tiempo de sesión para discutir si Zapatero es o no agente del gobierno.
El otro se limita a negarse a debatir semejante bobería y en eso no les falta razón aunque no explican.
Y uno, harto como lo está el país tras veinte años de inútiles pugnas polarizadas… me siento con derecho a preguntar… ¿y qué rayos importa si Zapatero cojea hacia una de las partes, digamos a favor del gobierno de Maduro?
Llevo quince años como juez de paz de los cuales diez como mediador o facilitador, que es la función de Zapatero en los diálogos… y con esa experiencia puedo decir que un mediador jamás podrá imponerle un acuerdo a ninguna de las partes en conflicto.
Salvo que los opositores que asisten al diálogo sean idiotas o pillos redomados.
A ese respecto señalo que uno de los representantes de la oposición que fue integrada al último diálogo… recibió como premio la nacionalidad española… y sin embargo pretende votar en la AN como diputado nuestro. Ese parece idiota pero no lo es.
En conclusión es el país y no el Presidente quién requiere una oposición seria… que no la habrá si la piensan reclutar entre los miembros de la Asamblea Nacional… allí lo que hay es una oposición zapatera.