Durante los últimos días ha salido a la luz pública una serie de eventos que, aunque para algunos representen algo nuevo, para otros simplemente era evidente. Cuando el Ejecutivo nacional decide cerrar la frontera de Venezuela con Colombia por los estados Táchira y Zulia y coquetear con la idea de cerrarla por Apure, los argumentos usados son la lucha del contrabando de alimentos, combustible, bachaqueo, paramilitares, delincuencia organizada, cambio monetario, desplazados. Ahora bien, ¿qué de nuevo hay en esos argumentos?
Las noticias son repetitivas en relación a los hechos delictivos dirigidos y ejecutados por funcionarios adscritos a los cuerpos de seguridad, en donde cada día son más las extorsiones, robos de vehículos, cobro de rescate, vacunas y amenazas, ¿qué de nuevo hay en esas noticias? Los abusos cometidos por conductores de carros por puestos, taxistas, líneas de transporte terrestre, aéreo, lacustre, a los usuarios a quienes le cobran tarifas excesivas, los maltratan y revenden cupos, ¿qué de nuevo hay en esos acontecimientos?
Por su parte, las denuncias constantes sobre los pésimos servicios de aseo urbano, agua potable, aguas servidas y electricidad, crecen cada día, ¿qué de nuevo hay en esos planteamientos? Al asistir al seguro social, hospitales, ambulatorios, CDI, la ausencia de medicamentos, equipos, insumos, habitaciones, salas de operaciones, unidades de cuidados intensivos, pocas ambulancias, ¿qué de nuevo hay en eso? La complicidad existente entre funcionarios, bachaqueros y trabajadores de auto mercados, farmacias, bodegas, panaderías, restaurantes, para lograr conseguir productos y medicamentos, ¿qué de nuevo hay en eso? La fiscalía está llena de denuncias por maltrato, abuso infantil, amenazas, robos, las cuales son muy lentas para la búsqueda de soluciones, ¿qué de nuevo hay en eso? La especulación aprovechada por propietarios y empleados de mercados populares, ventas de repuestos, talleres, tiendas, servicios de reparación de línea blanca, servicios funerarios, universidades privadas, ferias de comida, transportista, librerías, hoteles, parques de diversiones, servicios de salud privada, restaurantes, ferreterías, farmacias, salones de belleza, barberías, auto periquitos, zapaterías, salones para fiestas, licorerías, escuelas privadas, servicios de aranceles de pago de impuestos, trimestres, permisos de construcción, solvencias, club privados, ventas de vehículos, motos, bicicletas, ventas de línea blanca, gimnasios, spa, alquileres, condominios, actividades recreativas, charcuterías, tintorerías, estacionamientos, servicios médicos, ¿qué de nuevo hay en eso?
Los alcaldes, gobernadores, ministros, están llenos de lujos, escoltas, buena vida, ¿qué de nuevo hay en eso?, que en el Psuv y la MUD hay divisiones internas y que cada quien juega a sus intereses personales en detrimento de los intereses colectivos, ¿qué de nuevo hay en eso? La sociedad venezolana está en un gran laberinto. Encontrar el camino del progreso y la prosperidad se ha convertido en un gran dilema, las emociones no hacen pensar a los electores en propuestas, solo lo hacen pensar en votar en contra de una tendencia y a favor de otra.