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OPINIÓN // Hugo Hernández Raffalli: Venezuela y Pdvsa

Los precios de petróleo se han mantenido cercano a los $ 40 por barril. La esperanza de lograr un ajuste hacia arriba, cada día, es menos esperanzadora. Los productores y exportadores de petróleo, tanto de la Opep como de los no Opep, no se ponen de acuerdo en reducir los niveles de producción. Se han centrado en defender los mercados y el posicionamiento geográfico. La oferta de hidrocarburos en el mercado es superior a la demanda.

Las grandes economías mundiales no han remontado los niveles de consumo esperados. Casos emblemáticos como la Unión Europea, donde hay países como Alemania con una economía  fuerte y débiles como Grecia, España y Portugal, entre otros. La economía china ha buscado ajustes. Estados Unidos con consumos estancados y el fortalecimiento de su moneda a nivel mundial. No se han presentado eventos bélicos, dándole estabilidad a los precios del petróleo.

En fin, cada productor y exportador de petróleo está buscando la manera de preservar los mercados atendidos. Venezuela tiene muy bien definidos sus mercados. Estados Unidos, China, India, Petrocaribe, Centro América y Latino América. Son mercados diversos, pero estratégicos. Venezuela ha venido diversificando sus mercados para colocar los hidrocarburos. Dejó de ser monodependiente.

Pdvsa, nuestra operadora y productora de petróleo, que representa los intereses de todos y cada uno de los venezolanos, es una empresa de carácter mundial. La competencia es frente a otras operadoras y productoras de petróleo, frente a la confiabilidad en sus suministros, pero con una responsabilidad gigantesca: producir, transportar, almacenar y comercializar la producción de hidrocarburos, tanto a nivel nacional como internacional. Para ello, es indispensable hacer de Pdvsa una empresa ágil, competitiva, productiva, con responsabilidad social y que genere una riqueza muy alta, con el fin de apalancar las soluciones a las necesidades de toda la nación.

Pdvsa, en su momento, resultó la organización del Estado mejor preparada para emprender los retos de una guerra económica y el montaje de las misiones sociales. Una vez completada  esa tarea, es menester que Pdvsa regrese a su esencia de “ser una operadora de petróleo” de óptima calidad, donde gente calificada sea la encargada de manejar tan importante función.

Los ejecutivos, los cuadros medios, los empleados y obreros, deben ser personas dedicadas 100% a la actividad petrolera.

Pdvsa es una grande y fuerte empresa de petróleo a nivel mundial. De ella dependeremos por largos años. Tenemos el deber de cuidarla y hacerla lo más eficientemente posible. Es una empresa comprometida con la responsabilidad social y con el bienestar de todos los venezolanos.

El petróleo en Venezuela tiene un impacto económico muy determinante. Los anuncios de la no dependencia del petróleo son una quimera. Es necesario utilizar el petróleo para apalancar los otros sectores productivos del país. Es menester darle cabida al sector privado venezolano. El Gobierno tiene que entender la necesidad de estimular la confianza y la normativa para que el sector privado nacional e internacional lo ayuden a potenciar a Venezuela.  

Nuestro país lo tiene todo para lograrlo. Hay países como Cuba, sometido a un embargo comercial, situado por todas partes, pero vemos que en los últimos tiempos demanda el cese del embargo, establece normas de convivencia para los capitales extranjeros  que están interesados en invertir en la isla. Cuba se abre al establecimiento de empresas europeas y de otras partes del mundo. Empresas norteamericanas del sector agrícola están dispuestos a abrir las relaciones en áreas productivas cubanas. Entonces, ¿qué esperamos nosotros para abrirnos? Tenemos que hacerlo de inmediato. Es una manera de combatir la guerra económica. Debemos producir más internamente, fortalecer nuestra producción nacional, dejar de depender de las importaciones de bienes y servicios, que perfectamente se podrían realizar en Venezuela.

No me cansaré de decir que Venezuela es un gran país. Solo hay que quererlo y abrazarlo. Cuánto lamenté, hace una semana, cuando estuve por Guayana, ver fábricas y talleres paralizados totalmente, a menos de 100 kilómetros de la Faja Petrolífera del Orinoco. ¡Qué tristeza! Como siempre, buscando la manera de hacer una sinergia entre empresarios para levantar la voz en proyectos indispensables para Pdvsa, quien ha mantenido oídos sordos ante el clamor de quienes arriesgan sus capitales y sus iniciativas.

Venezuela, te queremos fuerte y poderosa.

Hugo Hernández Rafalli, Exdirector de Pdvsa, [email protected]

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