El tema petrolero será muy discutido durante el 2016. Será fundamental para el devenir de nuestra querida y única Venezuela. El petróleo representa nuestra casi única fuente de ingresos en divisas, las cuales son utilizadas para atender los presupuestos de inversiones y gastos de Pdvsa, pagar nuestros compromisos internacionales y adquirir los bienes y servicios para atender las necesidades de la población. El resto de las necesidades se satisfacen con los aportes de las personas naturales y jurídicas, a través de los impuestos nacionales, estadales y municipales.
Contra esta realidad, tenemos rezagados y pendientes por encarar temas como el aumento de los combustibles, la simplificación y sinceración cambiaría, el combate de la inflación, la erradicación del contrabando, especulación y el bachaqueo, la corrupción que es un tema que afecta la moral y la ética de los ciudadanos, y el tema de la inseguridad. El 2016 será un año muy complicado porque, además de los temas pendientes por resolver, está el tema político. El Poder Ejecutivo, Legislativo, Judicial y el Moral entrarán en una nueva realidad política. El Poder Legislativo en manos de la oposición confrontandose con los otros poderes públicos. Cada uno de ellos legítimamente constituidos y conformados. Este aspecto será determinante en el futuro inmediato de nuestra patria.
Es un año de baja, muy sensible, de ingresos. Entonces, habrá que hacer los recortes presupuestarios necesarios para poder atender las diferentes misiones sociales que benefician a millones de venezolanos. Son derechos sociales logrados e instituidos en Venezuela. Ahora llegó el momento de exigir deberes de aquellos que reciben esos derechos.
El Gobierno tiene la obligación impostergable de asumir las tareas pendientes. De lo contrario, Venezuela entrará en una crisis sin precedentes. El presidente Maduro deberá utilizar a las personas más competentes y honradas para ocupar los más altos cargos, pero sobre todo, cambiar algunas políticas de Estado que están haciendo daño y perjuicio a nuestro país. La oposición, en el Poder Legislativo, debe procurar conversaciones con el Poder Ejecutivo y acordar las vías de entendimiento en los problemas básicos del país.