Buena novedad, la historia y la estructura de parentesco matrilineal wayuu , se acaba de imponer eligiendo a Indira Fernández Ja’yaliyuu primera alcaldesa del municipio indígena Guajira.
Una joven universitaria tiene el reto de borrar, con hechos, la triste historia de algunos hombres quienes ocuparon esa Alcaldía. Desde esta columna, de Alitasía y del observatorio colombo-venezolano de derechos humanos wayuu, le deparo muchos éxitos en su gestión.
La Guajira, por su estratégica ubicación en América, es para Venezuela previlegiada. En ese sentido, el Estado Venezolano también debe priveligiar esta tierra de resistencia.
Lamentablemente, los Alcaldes anteriores no lo entendieron así. Se limitaron a impulsar un falso populismo y acumular intereses personales. Ahora, le toca a la primera mujer en la historia de la guajira. Buena oportunidad para enamorar al gobierno nacional y a las instancias internacionales por esta tierra étnica, fronteriza y caribeña.
Aparte de las gestiones normales de una Alcaldía, en el caso de la Guajira, hay que montarse en la creación del Mercado Internacional Indígena de Los Filúos y para esto tenemos que contar con la Universidad del Zulia para los efectos del diseño arquitéctonico. Por cierto, la Facultad de Humanidades y Educación de LUZ abrirá el próximo año un curso de postgrado para docentes y universitarios wayuu en coordinación con Fé y Alegría Guajira, y la Fundación Alitasía.
Hay que rescatar la Laguna de Sinamaica, testimonio histórico de la presencia Araguako- Añu en el río Macomiti (Limón). Poner a valer a Caimare Chico, con la seguridad reglamentaria para los turistas. Rescatar a Castilletes y sus hermosas playas.
Se debe, reafirmar la condición étnica de la Guajira y superar el epíteto de que somos contrabandistas y bachaqueros. Frente a esto hay que activar las potencialidades del municipio como la pesca, agricultura, cría,salinas y artesanía.
Alcandesa, mire más allá de su militancia política y haga honor a su condición de primera mujer wayuu en ocupar ese cargo. La historia y lengua wayuu la juzgará.