Después de la inscripción de los candidatos, se inicia una nueva fase hacia la elección de diciembre. La oferta electoral, las propuestas y la discusión de los planteamientos, que nos lleven hacia la votación consciente por el pueblo de quienes sean voceros de sus aspiraciones y sus esperanzas en la Asamblea Nacional.
La calle, la relación directa con los seres humanos, con los cuidados a que obliga la pandemia, todo lo que debe hacer un candidato para buscar la confianza y ganar el voto consciente, que va a permitir la evaluación permanente del accionar de quien es elegido en su responsabilidad y cumplimiento de compromisos.
La elección de diciembre es un camino a la paz. Muchos lo entendemos de esta manera. No es la llegada, es el arranque de una manera de hacer política que no debemos perder.
Se van a quedar atrás, quienes a estas alturas del proceso que vivimos y ante las llamadas al trabajo político de los más notables operadores del poder norteamericano, dicen como justificación que van a «convencer» a los halcones imperiales para que envíen los marines a tumbar el gobierno y darles el poder a ellos.