Eduardo Labrador – Diputado del Clez
@labradoreduardo
La mítica expresión gaitera parece ser una profecía y mas que eso un karma, que vivimos todos, basta una pasada por la avenida libertador para ver un mundo en caos, sin ley de ningún orden, lo único regular allí son los cobros de derecho, alcabalas y vacunas que pagan los trabajadores informales para hacerse de algún lugar en la citada avenida. El orden brilla por su ausencia, los buhoneros transgreden las vías principales y secundarias , ensucian las aceras y le quitan el paso a los peatones, los vehículos se estacionan de manera caprichosa zigzagueando siempre los montones de basuras, y mientras tantos a solo cuadras de allí , el cabildo ciego, parasitario y bofo en manos de los rosales , sigue de espalda a la ciudad.
La basura en la ciudad, tras dos años de lucha para que se asuman las responsabilidades no va por buen término, la alcaldesa se burló de la buena fe de los marabino. Así mismo el servicio de gas doméstico, cada día es más deficiente toda vez que existen serios problemas organizacionales dentro del propio instituto que lo administra, y mientras tanto la alcaldesa gozando.
Los programas de asfaltado, ornato y orden público son inexistente, y es que la alcaldía de Maracaibo, no cuenta con un liderazgo claro, ya que los asuntos municipales no son cuestiones meramente de votos, sino de comprender las necesidades, el crecimiento demográfico, y las potencialidades de lo local , en este sentido la gestión de la alcaldesa deja mucho que desear. Su interés ha sido de otra naturaleza y no precisamente la cuestión municipal.
Hoy sigue leyendo un libreto lanzando un grito de apoyo y auxilio para atender el caos que ella misma sembró, a todas luces un ardid , un anzuelo. Trata de volverse otra vez en la doña para motivar afectos y trasladar su responsabilidad a otras instituciones. Porque la asamblea nacional no la interpela. La verdad es que Maracaibo sigue marginada sin un real, no es que el ejecutivo nacional no le envía los recursos del situado constitucional o del fondo compensatorio interterritorial y los ingreso propios por la actividad económica en el municipio, ya que los mismo llegan puntualmente a través del dozavo, no entendemos porque dice que no tiene dinero para invertir en un sistema para garantizar la solución del problema del agua, de la inseguridad, del terminal de pasajeros, de los buhoneros, la basura, en fin.
La solución pasa por tomar conciencia de lo que cuestan los errores políticos, de quienes venden su voto por una sonrisita, y apretón de manos, o quienes simplemente intentan ser parte de un engranaje perverso llamado corrupción. El mal llamado regionalismo debería hacer ahínco en estos momentos para no olvidar todo lo que arriesgamos al poner el frente del municipio insigne de la región a quienes ni por capacidad o entusiasmo debería haber llegado a dichos puestos.