Félix Cordero Peraza / Analista político / [email protected]
Vivimos momentos de confusión e incertidumbres. Todo es sometido al contraste entre lo que dice la oposición y lo que dice el gobierno. Usted creerá de acuerdo con el bando en que se encuentre. Así de simple. Así de complejo. Pero para el país general nacional reina el desconcierto. La mayoría se pregunta entonces ¿Está o no está activada la Carta Democrática? La oposición, dice junto al Secretario Almagro, que al presentarse en la Asamblea de la OEA se considera que se inicio el proceso de aplicación. Mientras, el gobierno sostiene que el informe de Almagro, luego de presentarse, fue archivado.
Pero veamos que significa la Carta Democrática Interamericana. Fue aprobada el 11 de septiembre del 2001, en Lima Perú, en sesión especial de la Asamblea de la Organización de los Estados Americanos. Será aplicada cuando se produzca en un país una ruptura del proceso político institucional y democrático de un gobierno democráticamente electo. Esta Carta proclama como su objetivo central el fortalecimiento y preservación de la institucionalidad democrática. Esta Carta obliga a los gobernantes de cada país, con la democracia, la dignidad y defensa de los derechos humanos.
No ha sido muy rigurosa la OEA en la aplicación de esta carta cuando se ha tratado de golpes de Estado en el Continente. Aunque hay que aclarar que la Carta Democrática Interamericana no es intervencionista. No contempla, como si lo hace las Naciones Unidas, medidas de embargo, boicot, bloqueo o intervención militar, como sanciones a quienes violen, alteren o pongan en peligro el orden constituido. Lo que usa la OEA, son medidas de orden moral, como por ejemplo una resolución o un llamado a cumplir con los compromisos democráticos. Porque además contradice los principios de no intervención, soberanía e independencia de los Estados.
