En Venezuela estamos sufriendo la parálisis generalizada de las actividades productivas y de una disminución de las importaciones de bienes y servicios, que demanda la dinámica nacional.
Uno de los factores determinantes de la paralización es la falta de combustibles para el parque automotor nacional. Nuestra refinerías están en un nivel de improductividad, que no cubren la escasa demanda nacional. Los intentos de actualizar y reparar nuestra refinerías, ha sido infructuoso. Ensayo error. No han sido capaces de hacerlo. Ante esta situación, se prever importar combustible, a través de convenios con algunos países aliados y de privados nacionales mediante licencias que tengan el beneplácito de la OFAC, agencia norteamericana. Ojalá se logre y permitan traer combustible RD otras latitudes. Quizás, uno de los países pueda ser Mexico, teniendo en cuenta su producción de petróleo y productos refinados.
Pero, esos serán paños de agua caliente, para la grave situación que tenemos en nuestro Parque Refinador. El nivel de inversiones requeridas, la profunda falta de mantenimiento, la actualización de los equipos y maquinarias, tendremos que quedar en manos de inversionistas depredadores, que traerán capital suficiente, pero en condiciones muy favorables a sus intereses. Pdvsa, no tendrá ningún tipo de fuerza en esas negociaciones. Hemos planteado, que la inversión extranjera debería conjugarse con la empresa privada petrolera, qye al fin y al cabo, será la que ejecute los trabajos respectivos.
El Gobierno no puede seguir adelante con la postración de los diferentes sectores productivos, por causa de la falta de combustible. Además, el sistema impuesto para el suministro de combustible, ha generado una cadena de corrupción, desde el cobro de los intermediarios, autoridades. contrabando de gasolina a de Colombia. En fin, multitud de marañas que son utilizadas todos los días y no pasa nada.
