La decisión del CNE en torno a las condiciones del referéndum revocatorio presidencial prende la mecha en lugar de calmar los ánimos y activa diversos frentes de batalla.
Mientras la MUD se aboca a rediseñar su hoja de ruta, voceros oficiales dictan sentencia y “ven” muy improbable que el referendo se realice en 2017, en razón del “gigantesco fraude” a la Constitución y a las leyes de la República. Desde la MUD se acusa al CNE de violar la ley con las condiciones del 20% de las firmas en lo que representaría una “agresión al pacto de convivencia”.
Revitalizada la confrontación, en un documento llamado “el pueblo obligará al régimen a acatar la Constitución”, la MUD toma posición. Acepta ir a la recolección de 20% de las firmas convocada para los días 26, 27 y 28 de octubre, cuando ocurriría la “verdadera Toma de Venezuela”. Llama a realizar “actividades de protesta todos los días y en todo el país”. Retadora, convoca para el 12 de octubre a una movilización nacional “para hacer respetar la Constitución” y hacerle saber al régimen que “la recolección del 20% es nacional y el RR es este año…”.
La reacción oficial no se hace esperar. Se acusa a la derecha de amenazar con plagar de violencia al país en un “octubre rojo”, operación dirigida desde EEUU. Maduro asevera que en Venezuela privará la paz y nadie impondrá un plan de violencia.
