Nos debatimos entre la realidad virtual y la realidad real. Así estamos en Venezuela. Dos Presidentes. Uno en Miraflores ejerciendo el poder y otro virtual, diciendo que es presidente pero sin poder alguno. Ningunos de los poderes públicos lo reconocen. Tenemos dos presidentes de la Asamblea Nacional, uno juramentado el 5 de enero y otro en fecha posterior. Uno es reconocido y otro no lo es. Se produjo una sublevación en la oposición de los diputados en la AN. 30 votaron en contra del anterior presidente. Supuestamente hay 2 Tribunal Supremo de Justicia, uno real verdadero en funciones y otro en la clandestinidad. Hay un fiscal general de la República, en funciones y otra clandestina fuera del país.
El país, por otra parte, sujeto a unas sanciones económicas, financieras y bb comerciales brutales, que han llevado desolación ante pueblo venezolano. No han hecho mella al Gobierno, que sigue intacto. Sin embargo, existentes extensiones a varias empresas americanas vinculadas a la Industria Petrolera, que funcionan en nuestro país apoyando los desarrollos petrolíferos.
De manera que tenemos una diatriba política basada en una realidad virtual y una realidad real. El país sigue adelante, abriéndose caminos de una u otra manera. Hoy tenemos una merma considerable de los ingresos por exportaciones petroleras. Sin embargo, hay ingresos que aumentan por concepto de venta de oro y otros minerales, las remesas familiares, exportaciones no tradicionales que sumados anualmente podrían representar cerca de $ 15.000 millones de dólares. Esto sin considerar los ingresos petroleros, se han buscado vías para bordear las sanciones del país del Norte.
Hay áreas comerciales e industriales, de innovadores en la pequeña industria, que se han convertido en emprendedores, aprovechando facilidades de importaciones, sin pago de IVA e impuesto de importación, así como la facilidad de ejercer la compra-venta en divisas. Hay muchos ciudadanos que le están apostando al país, descubriendo áreas hasta ahora no explotadas.
