Hace unos días, la procuraduría mexicana montó un show contra las empresas que surten a los CLAP. Que si la comida que nos venden es cara, que si no es de buena calidad…
Se trata de destruir el sistema que lleva la comida a las casas de la mayoría de los venezolanos, en medio de esta guerra, en la que productores nacionales, empresarios, distribuidores y comerciantes, militan en el bando gringo, que asegura que si ponen a sufrir al pueblo, éste va a salir corriendo a tumbar a Maduro.
Son los que te dicen con sadismo, sí, la carne está carísima, pero tenemos Patria. Son los mismos del decreto de Carmona, y más allá, son los mismos de siempre, los del paquetazo de CAP, los de siempre… Son los que han atacado cada iniciativa del gobierno chavista para atender a la población. Mientras más efectiva la idea, más venenoso el ataque.
Los médicos cubanos que llevaron salud a donde nunca había llegado, eran curanderos adoctrinadores que ponían vacunas de burundanga. ¿Se acuerdan? Los militares que se fueron a las calles repartir comida al pueblo, durante paro aquel paro que se les fue de la manos, se ganaron furibundos insultos de quienes tienen gorgojos en el alma.
