Internet es una maravilla y aún cuando su uso es adictivo diría que fomenta la libertad individual que es la más valiosa. Desde la red se accede a viejas películas que nadie pasa en los cines que tercos siguen en pie. También se consiguen en internet filmes recientes.
Una de estas películas recientes la vi en una modesta sala improvisada donde obreros que militaron en Causa R organizan interesantes cine foros bajo el nombre de Nirvana. La sede es una vieja casa de El Conde en Caracas. Los techos muestran goteras que con la noche fungen de observatorio cuando a través se ven cuerpos celestiales. Las sillitas son donación póstuma, proveniente de una escuelita fallecida por falta de alumnos y maestra. Y la pantalla es una sábana que algún día fue blanca.
La película me la perdí hace unos años cuando la pasaron en nuestro país. Y tenía interés en verla más por el tema que por los premios que se ganó Angelina Jolie como Directora. El título dice mucho sin augurar un final de oro: “1970, hechos sangrientos, dictadura de Pol Pot en Camboya”.
