Cuando un candidato gana las elecciones es que comienza su evaluación, el primer lapso, La Luna Miel: comprende los primeros 100 días, es el que más impacta en la percepción del electorado y predice como será el rendimiento del resto del gobierno, quien debe pasar de las palabras a las acciones concretas.El creador de este primer lapso evaluativo fue el presidente de EE UU Franklin Delano Roosevelt (FDR), quien asumió su gestión en 1933 bajo la hambruna de la Gran Depresión producto del colapso del mercado de valores, la quiebra de 10.000 bancos y con la cuarta parte de los trabajadores sin empleo. FDR,  en el corto plazo de 100 días, de forma firme, dio resultados al electorado, afectado por la terrible crisis económica,  con un ambicioso paquete de reformas legislativas y administrativas, a las que llamó “New Deal” (Nuevo Acuerdo), que le garantizo cuatro periodos consecutivos hasta que lo venció la muerte.Gobierno y oposición en los primeros 100 días, son evaluados en la misma aula (municipio, estado o país)  y pueden salir aplazados o aprobados, con baja o alta calificación de acuerdo a las expectativas del electorado con relación a sus necesidades.En el caso venezolano lo que más nos afecta es el tema económico, reflejado en el casi nulo poder adquisitivo, con una hiperinflación del 2% semanal, reventa especulada o bachaqueo de cualquier mercancía. Los precio no tienen control, lo que limita el acceso a la comida y medicinas, como consecuencia, se eleva el nivel de emigración, depresión, desnutrición, enfermedades y muertes.  Lo económico afecta el bolsillo, el estómago, la salud física y mental. El Gobierno de los 100 días cumplidos debe auto evaluarse, si honestamente ha dado respuesta, no hay de qué preocuparse,  más que de seguir trabajando, pero si anda disperso y las cosas siguen igual o peor, aun queda gestión, hay chace para reparar, el tema es complejo y el pueblo puede cambiar la nota.    En este primer lapso evaluativo, tanto el Gobierno como la oposición están condicionados por su estado psicológico, que se caracteriza de la siguiente manera: El Gobierno está full de energía, de proyectos, de entusiasmo y si no es el caso, siempre el nuevo mandatario, durante este periodo, contará con la buena fe de la opinión pública, que tiene expectativas altas.Por su parte, la oposición está de duelo y deprimida; su opción fue derrotada, el esfuerzo pareciera haber sido en vano y además está estresada, no sabe cuál será su destino, la incertidumbre los tortura, por lo que impera la moderación, la prudencia y la cautela.