Ahora le toca al referendo revocatorio. La Constitución establece que tenemos ese derecho a revocar, que un mal gobernante no debe terminar su período, que eso le hace daño al país. Las solicitudes para que Maduro renunciara han caído en la nada. Era de esperarse.
La renuncia no dependía de las fundamentadas razones de los solicitantes sino de la toma de conciencia de quien conduce al país por malos caminos, nada hace para recuperar la economía, mejorar servicios públicos y brindar seguridad a la vida y bienes de los ciudadanos. Tampoco ha tenido éxito la enmienda para recortar el período presidencial a cuatro años y salir de este gobierno dentro de pocos meses.
El Tribunal Supremo de Justicia adelantó el criterio según el cual una enmienda no tendría carácter retroactivo. No afectaría el mandato de seis años de Maduro. Eso también era de esperarse con esos magistrados por encargo. Ahora le toca al referendo revocatorio. La Constitución establece que tenemos ese derecho a revocar, que un mal gobernante no debe terminar su período, que eso le hace daño al país.
Pero si a Maduro no se le revoca este año sino el 2017, entonces él se iría pero seguiría gobernando el PSUV, los mismos ministros y con las mismas políticas dos años más.
