Me he tardado mucho en encontrar un título para el presente artículo, ya que el mismo versa sobre René de Sola. Quizás la palabra que mejor llene la tarea de definirlo sea la de “polifacético”, pero me niego a usarla porque, generalmente, a quienes se le otorga tal calificativo dominan varios campos y actividades, pero en forma superficial. Preferimos por ello hablar de “una vida plena”, para recordar que René de Sola, si bien proyectó su presencia en múltiples campos, actuó en todos ellos con la eficiencia del técnico y la elegancia del diplomático. En esta plenitud tanto interna como externa, transcurrió el lapso vital de nuestro querido Maestro que nos ha dejado.
René de Sola al escoger su carrera profesional elige el campo del Derecho porque era la época en que lo jurídico representaba el mejor conocimiento que un humanista podía poseer. Múltiple también en su ámbito de formación, se gradúa en la Universidad Central de Venezuela en el año de 1943, obteniendo más tarde el Doctorado en Derecho de la Universidad de París. Además de los doctorados académicos, recibió varios doctorados Honoris Causa como lo fue el de Filosofía en la Universidad de Tel Aviv de Israel. Así como fueron múltiples sus títulos, lo fueron también sus actividades porque no solo fue un gran jurista que se desarrolló en el campo de la docencia como profesor de la UCV y Decano de dicha universidad sino que, asimismo, publicó muchos textos para el estudio y la investigación, en diferentes disciplinas del Derecho.
Otra de sus actividades exitosas fue la ejercida como Embajador, sobre todo la que desempeñara en el organismo cultural más importante de las Naciones Unidas, como lo es la UNESCO. Allí desarrolló una labor extraordinaria y llegó a ser Presidente Alterno de su Junta de Apelaciones.
Puede señalarse que René de Sola tuvo también experiencia en el desempeño de cargos en los poderes públicos tradicionales. Así, fue Ministro de Relaciones Exteriores; estuvo en el Poder Legislativo, en su condición de Senador Suplente del Distrito Federal. Lo vemos también como miembro de Academias Nacionales y Extranjeras. En efecto, fue Presidente de la Academia de Ciencias Políticas y Sociales de Venezuela y asimismo, titular del sillón letra “U” de la Academia Venezolana de la Lengua.
