El golpe económico contra Venezuela luego de la muerte del presidente Chávez, se inicia en el mercado cambiario, al desatarse una ola especulativa que ha logrado fijar los precios de los bienes internos, aumentando  la inflación,   caída del salario real, pérdidas en la competitividad de las empresas  y  el dinamismo del gasto público. La especulación cambiaria intoxicó a la economía productiva,  pero otros factores como la   sobrevaluación histórica del Bs/US$ y su diferencial entre tasas,  estimuló significativamente  las importaciones convirtiendo a los empresarios adictos al dólar paralelo y conllevándolo a su propio suicidio al considerar el valor  especulador como la referencia para la reposición del capital,  el mal manejo de la política cambiaria del BCV al comenzar su valor de referencia  por el techo  y no por las bases  con Sicad II, Simadi y Dicom (Divisas Complementarias), que este último tienen más de 7 meses aprobado e inexplicablemente no se ha puesto en funcionamiento y por último se agrava por el desplome de los Ingreso Petrolero y divisas en 70%. La experiencia del contragolpe cambiario del  presidente Chávez en 2010,  luego de una caída del precio petrolero de 150 a 36US$/barril, fue devaluar en 65%, de 2,6 a 4,3 Bs/US$,   la incidencia en la meta de inflación fue  apenas 2% y el dólar del mercado paralelo cayó en 50% de 16 a 8 Bs/US$. En ese momento se demostró que el tipo de cambio referencial del mercado paralelo era un indicador que incidía sobre las expectativas inflacionarias,  al estabilizar el dólar,  disminuyó la inflación, la especulación, se generó  la estabilidad  cambiaria,  los ingresos adicionales se destinaron a la compensación salarial, misiones sociales y la creación del Fondo Bicentenario para impulsar la industria.  Por supuesto en este momento hay otros elementos a considerar pero estamos urgido de un nuevo contragolpe cambiario que entre las principales acciones proponemos: 1. Establecer el plan y presupuesto de ingresos de divisas: los ingresos petroleros y no petroleros, inversiones extranjeras, aportes de capitales, refinanciamiento y nuevas  deudas, convenios de fondos, entre otros, y el plan de inversiones y asignación en los 15 motores priorizando agroindustria y farmacéuticos. 2. La corrección progresiva del diferencial cambiariario entre el Dipro (Divisas Protegidas) y Dicom e incrementarlo de 10 a 200 Bs/USS para alimentos y medicinas, pero los ingresos adicionales será para la política compensatoria salarial, social e industrial como el 2010. 3. La puesta inmediata del funcionamiento del Dicom como un mercado flotante bajo el mecanismo de permuta para hacerlo transparente y más amplio,  permitiendo que el estado y los privados oferten divisas y se conviertan en  el referente de la fijación de los precios internos cuyo valor debe estar entre 500-650BsUS$, derrotando  al  marcador del paralelo especulador de 1200Bs/US$. Esto permitiría estabilizar el mercado cambiario, atraer inversiones que impulsen la producción nacional y las exportaciones.   En el siguiente artículo desarrollaremos  el fondo de garantía, la desdolarización, las divisas  del Plan de abastecimiento complementario y la desintoxicación cambiaria.