En estos tiempos de escasez y de cambios del régimen alimentario de los indígenas de América, siempre es bueno recordar que la mayoría de tales grupos étnicos fue recolectores, pescadores, cazadores y algunos con una agricultura incipiente. Otros, las llamadas “altas culturas”, cultivaron plantas estimulantes, medicinales, industriales y alimenticias.
La agricultura americana se difundió en Europa a través del maíz o pan de Indias, la papa. El frijol, la yuca, tomate, maní, cacao, ají, magüey, aguacate, zapote tuna, piña, lechoza, mamey, guayaba, chirimoya, chayota, guanábana, tabaco, vainilla, caucho y otros tantos. Igualmente, domesticaron una gran variedad de animales propios de Abya Yala e integraron a su economía lo que trajeron los españoles.
En el caso de los wayuu, conocieron una variedad de plantas para todos los usos y utilizaron animales tanto para el consumo como para la movilización. En tiempos pasados las condiciones para la subsistencia fueron mejores en la península que ahora es inhóspita. La frecuencia de lluvias permitía la presencia de una agricultura variada, abundancia de animales y el mar ofrecía su riqueza pesquera.
Las investigaciones remiten a concluir que los wayuu se abastecían en todos los rubros alimentarios que les permitían tener un grado de nutrición equilibrado. Individuos con buena contextura, robustos y con pocas enfermedades. Comían muchas raíces y tubérculos como por ejemplo la paliiyaa que es como una zanahoria, se produce silvestre en invierno y se come acompañada de leche. Los granos formaban parte fundamental de la dieta, tales como el maíz, fríjoles y otros. El cardón y el cují dan unos frutos que el wayuu comía siempre. La cacería con criterios racionales completaba la dieta.
