En la década de los 90, cuando el hambre y la pobreza era ley natural en Venezuela, según decían los neoliberales; cuando el “disparen primero y averigüen después” era norma obligatoria contra las manifestaciones; cuando los derechos a la educación y a la salud eran privilegios de unos pocos; cuando el salario había sido sustituido por los bonos sin incidencia; cuando el derecho al trabajo fue canjeado por el destajo; cuando se nos quería avergonzar de lo que somos como pueblo, nuestra generación respondió luchando con un profundo amor por nuestra Patria, jamás se nos ocurrió pedir que la intervinieran y jamás se nos ocurrió banalizar su existencia misma.
A mi generación, gracias a Dios, nos tocó luchar con nuestra propia fuerza; con nuestra propia historia; con nuestra propia idea y con nuestra propia vida. Con pasión empujamos y empujamos el Sol para que madrugara más temprano y lo logramos. Para luchar y vencer hay que defender una idea justa, por eso triunfamos de manera democrática en 1998, bajo el liderazgo de nuestro Comandante Chávez.
Triunfamos para lograr que los trabajadores y trabajadoras recuperáramos el derecho a la estabilidad y al salario; para que los indios y los campesinos recuperan sus tierras expropiadas por el latifundio; para que los barrios se organizaran política, social y económicamente con el fin de emprender la construcción de una vida digna; para garantizar que la juventud tuviera educación gratuita y reconocimiento político; para empujar un modelo de producción propio que nunca había existido en nuestro país; para lograr que nos reconociéramos en nuestra diversidad cultural y no nos avergonzáramos de lo que somos como pueblo. En fin, triunfamos para que la Patria, que somos el pueblo, existiera.
Todo eso lo hicimos, que cometimos errores, claro que sí, pero los logros son más y son ciertos. Como me dijo la compatriota Beatriz, en Guarenas, “En mis 80 años de vida, solo vi a mi barrio feliz en estos años de la Revolución Bolivariana”. Eso es lo que nos toca recuperar hoy y defender para el futuro.
