Dentro de la nuevas realidades postpandemia, está la del petróleo. La primera oleada del covid, la segunda y quizás la tercera, han traído la caída del consumo energético mundial.
Se acaba de ratificar el acuerdo entre la Opep+ Rusia, para mantener el corte de 7.7 millones de barriles diarios, por lo menos durante el primer semestre del año 2021, con bastante probabilidad para todo el año 2021. Esto significa, que la recuperación económica será lenta. Los diversos sectores productivos, se irán recuperando, en la medida que los seres humanos tengamos acceso a la vacuna para combatir la pandemia y recuperar la vida cotidiana.
Respecto a Venezuela. Se ha anunciado la disposición de comercializar cerca de 44 millones de barriles de petróleo almacenados en las diferentes instalaciones de Pdvsa. Ojalá sea una realidad, utilizando los mecanismos adecuados y transparentes, para lograr algunos ingresos para las deterioradas arcas nacionales. Esta acción, debe estar acompañada de la estabilización y la lenta recuperación de la producción de crudo y productos.
Pdvsa, no es una empresa en estado de quiebra. Sus activos son muy superiores a sus pasivos. Pdvsa, se parece más a una empresa en Estado de Atraso. Carece de liquidez para atender sus obligaciones internas y externas. La única manera de iniciar un proceso de estabilización, es lograr el interés de capitales y/o inversiones extranjeras y nacionales, capaces de ir recuperando producción de petróleo y productos, para garantizar el repago de los compromisos adquiridos. Tienen que existir condiciones que conlleven “ confianza” entre las partes.