Me recordaba las inmensas colas que se hicieron en el año 2003, para poder llenar el tanque de gasolina a nuestros vehículos. La causa que originaba ese hecho fue el sabotaje petrolero por parte de quienes operaban nuestra Industria Petrolera, responsables de atender al mercado nacional. En esa época, se produjo un atentado criminal contra nuestro país. Nuestra Industria Petrolera redujo de 3.000.000 de barriles diarios a 25.000 barriles por día. Dañaron infinidades de instalaciones, yacimientos y pozos activos.
Fue un hecho histórico en un país con más de 100 años de actividades petroleras.Como era de esperarse, al no haber producción de petróleo, el parque refinador no produjo absolutamente nada. El objetivo era tumbar el Gobierno .Hoy se repite la misma situación, en buena parte del país, muy especialmente en el Occidente de Venezuela. El estado Zulia, Táchira, Merida y Trujillo. La escasez en el suministro de productos terminados( gasolina, gasoil. fueloil etc) es evidente.
El pueblo demandante de los productos pasa hasta cuatro o cinco días para echar gasolina. Es una tragedia. Se generaron los negocios en las estaciones de servicios entre los dueños, policías, guardias, bachaqueros etc. Todo un negocio mafioso ante la mirada tolerante de las autoridades.
La comparación de los hechos del 2003 con los de hoy, son muy distintos. El primero fue un “sabotaje” para producir un hecho político. Hoy el hecho es producido por la incapacidad de Pdvsa para producir el petróleo suficiente y procesarlo y suministrárselo al mercado interno. Somos muy ricos en las reservas probadas de petróleo, pero somos incapaces de poder disfrutar de nuestras propias riquezas. Las largas colas y la desesperación no cesarán. El contrabando de extracción seguirá profundizándose.
