El Führer es uno de los líderes políticos más famosos de la historia. Sin embargo, hizo de su vida personal un misterio que historiadores se han dedicado a desentrañar. El especialista en el Tercer Reich, Frank Mcdonough, conversó en exclusiva con PANORAMA sobre los aspectos de la vida de Hitler que pocos conocen.
Melissa Pérez-Segnini L.
Nuevo orden. Una propaganda que pudo l ucir tentadora y racional ante una inminente crisis económica. Prometía convertir a Alemania en una potencia que implantaría su hegemonía en Europa.
Sin embargo, la otra cara de la moneda proponía la “limpieza étnica”, es decir, erradicar a los judíos, gitanos, personas con discapacidades físicas y mentales, criminales, homosexuales, prostitutas y vagabundos, porque según la ideología, se interponían en el camino a lograr una raza “superior”. La mente detrás de la idea: Adolf Hitler. Como un androide, que luce tal cual los seres humanos en apariencia, capacidad mental e iniciativa, pero actúa de manera mecanizada, estricta y controladora; tomó decisiones el Führer, o líder del Partido Nazi, enfocado en una ideología costosa que solo la sangre y desaparición física de millones de personas “diferentes y de raza subhumana” podía pagar.
Bajo el lema “Un pueblo, un reino, un líder” y el pasado oscuro de una niñez dolorosa, entre el dulzor de una madre incondicional y la amargura de un padre violento, se erigió una de las personalidades más poderosas del siglo XX, que vio la luz el 20 de abril de 1889 y murió en la oscuridad del suicidio el 30 de abril de 1945.
El responsable del Holocausto, asesinato de seis millones de judíos quienes eran considerados el “enemigo racial”, mantuvo en misterio aspectos de su vida como su crianza, antepasados, relaciones amorosas y riquezas.
PANORAMA habló en exclusiva con Frank McDonough, investigador y profesor de historia internacional de la Escuela de Humanidades y Ciencias Sociales de la Universidad John Moores, de Liverpool. El escritor de nueve libros sobre Hitler es especialista en la historia del Tercer Reich, el Holocausto y Alemania en el siglo XX. Desde Inglaterra, ofreció detalles sobre la vida personal del Führer y cómo su existencia marcó a un país para siempre:
—¿Cómo fue la relación de Adolf Hitler con sus padres? —Hitler amaba mucho a su madre y se le rompió el corazón cuando ella murió de cáncer, en 1907. Pero no le gustaba su padre, quien era dominante y cruel. Parece que ese tipo de tratos brutales que le daba su padre fueron seguidos por él más tarde a lo largo de su vida. Entonces, a pesar de que lo odiaba, terminó pareciéndose más a él que a su madre, quien era tranquila y amable.
—¿Cuáles aspectos sobre su familia no quería que se supieran? —Estaba preocupado por sus posibles raíces judías y había cierta enfermedad mental en su familia que también quería mantener en secreto.
—¿Tuvo antepasados judíos? —Hay evidencias que sugieren que la madre pudo haber tenido raíces judías. Como en todas las familias, hay posibilidades, pero nunca se ha comprobado.
—¿Qué detalles nos puede dar de la relación amorosa de Hitler con María Reiter, una joven de 16 años? —Conoció a Reiter en 1927, mientras ella paseaba a su perro cerca de su casa en Berchtesgaden, Alemania. Se hicieron muy amigos. Él le escribió cartas de amor y luego María afirmó que eran amantes. Ella trató de suicidarse en 1927, vivió después de la guerra y murió en 1992. A Hitler le gustaban las mujeres muy jóvenes. Eva Braun, su esposa, tenía solo 17 años cuando la conoció.
—¿Y cómo fue su relación con Braun? —Eva Braun fue la novia de Hitler alrededor de 1931 y compartió su casa con ella en la era del Tercer Reich (Alemania Nazi). Él era 20 años mayor que Braun. Solía tratarla más como una hija que como una amante. Braun estaba con frecuencia deprimida pues Hitler se ausentaba a menudo por largos períodos. De hecho, la joven intentó suicidarse. Él sí tenía cierto afecto por ella. Se casaron en el búnker y luego ambos se suicidaron.
—Recientemente se conoció que Hitler pintaba. ¿Cómo fue esa faceta? —Fue un pintor decente, pero nada de alto estándar, durante su período en Viena. Trató de entrar a la escuela de arte de Viena pero fue rechazado.
—Él decía ser de bajos recursos. ¿Cuánto dinero ganó en realidad y de qué manera? —Ganó millones al poner su rostro en los sellos postales alemanes y tomar las regalías. También, vendió más de 12 millones de copias de su libro Mi lucha. No pagaba impuestos y usó el dinero del gobierno para construir casas gigantescas como el hotel Berghof, su segunda residencia gubernamental, que medía mil metros cuadrados.
—¿El ascenso de Hitler podría atribuirse a la crisis económica de ese entonces y a que tomó una Alemania decaída por el hecho de haber perdido la Primera Guerra Mundial? —Los problemas económicos sin duda fueron parte de las razones. El Partido Nazi aumentó su porcentaje de votos del 2,8% en 1928, al 37,2% en 1932, en medio de la depresión económica. Sin embargo, esa no es toda la historia. Otros factores fueron importantes. Primero, Paul von Hindenburg, el presidente de Alemania, usó el artículo 48 de la constitución para llevar al poder a tres líderes que no eran populares: Heinrich Bruning, Franz Von Papen y Kurt von Schleicher. Quería crear un gobierno de derecha. Sin embargo, el líder de extrema derecha más popular fue Adolf Hitler. Hay que fijarse en que 13 millones de alemanes votaron por Hitler y esto fue porque él ofreció estimular la economía alemana y hacer de Alemania una gran potencia. Hitler también era buen orador y los nazis tenían propagandas que atraían votantes.
—¿Hubo orden directa de Hitler para desencadenar el Holocausto o fue una cadena de hechos? —No hay documentos que demuestren que Hitler ordenó el Holocausto. Lo llevó a cabo la Schutzstaffel o SS (organización militar, política, policial, penitenciaria y de seguridad de la Alemania nazi), pero no hay duda de que Hitler sabía de la policía y la apoyó enérgicamente. El Holocausto se desarrolló una vez que la Segunda Guerra Mundial comenzó y Alemania controló a la mayoría de Polonia y decidió despoblar el área de todas las personas que ellos consideraban “subhumanos”. Además asesinaron a millones en la Unión Soviética pues consideraban que ese país estaba lleno de judíos y comunistas. Entonces, se puede decir que el Holocausto se desarrolló gradualmente, pero para 1942 ya era un plan claro para asesinar a todos los judíos europeos.
—Hay gente que dice que muchos alemanes “arios” o de “raza pura” no hicieron nada para evitar el Holocausto, que hubo una complicidad pasiva. ¿Realmente se pudo evitar o el Holocausto era un hecho que igual iba a ocurrir? —El Holocausto fue una gran posibilidad después de que la Segunda Guerra Mundial comenzara, pero nada en la historia es exacto, entonces era solo una posibilidad. Se convirtió en una realidad una vez que los nazis controlaron la mayoría de Europa entre 1939 y 1942. Dado el creciente poder de la SS en la Alemania Nazi, era obvio que los nazis perseguirían a los judíos y una vez que la guerra comenzó, la SS en Polonia y la Unión Soviética concluyeron que necesitaban encontrar una solución a la “cuestión judía”. Por lo tanto, en ese punto era inevitable.
—¿Qué pudo llevar a Hitler al suicidio si prácticamente tenía Alemania a sus pies? —Decidió suicidarse cuando Alemania estaba perdiendo su guerra en abril de 1945 y el Ejército Rojo de Rusia estaba en Berlín.
—¿Qué perfil psicológico podría usted hacer de Hitler? —Obviamente, que estaba lleno de rabia por diversas causas: falló en alcanzar su ambición de ser un gran artista, de niño fue muy solitario y por esto no tenía afecto hacia nadie. La muerte de su madre se añadió a su rabia y el hecho de que su padre era un abusivo. Además, su sexualidad era extraña, algunos historiadores piensan que Hitler pudo haber sido homosexual. Diría que tuvo problemas psicológicos, pero no estaba loco, pues fue capaz de crear un partido político, ganar poder y tener un impacto tremendo. Neurótico, sí, pero loco, no.
—Al estudiar al Führer ¿pueden desvelarse aspectos de la naturaleza humana? —La naturaleza humana juega cierto papel en el Tercer Reich en el momento en que muchas personas decidieron seguir órdenes que involucraban el asesinato. La gente estaba asustada y Hitler demostró que si fomentas la parte malvada de la naturaleza humana, muchas personas se unirán. Él le dijo a la gente: “puedes asesinar que yo te apoyaré”, de esa manera liberó a las personas de las responsabilidades legales normales. Por eso es que su régimen fue criminal.
—¿Por qué cree que el Führer utilizó su potencial e inteligencia para destruir y no para hacer el bien? —Creo que Hitler pensó que estaba destruyendo el comunismo, a los judíos y vidas que no tenían ningún valor. Es algo cruel, pero para él era lógico porque, desde su punto de vista, sentía que estaba creando un mejor mundo para su “Alemania de raza dominante”. También estaba intentando convertir a Alemania en una potencia más fuerte.
—¿Se podría decir que Hitler es un sentimiento omnipresente en la sociedad alemana? —Alemania siempre vivirá bajo la sombra de Hitler por sus crímenes que incluyen el inicio de la Segunda Guerra Mundial y el asesinato de 13 millones de personas, incluyendo seis millones de judíos durante el Holocausto.
—Apartando la tragedia del Holocausto, Hitler hizo de Alemania una potencia mundial. ¿Hay sentimientos encontrados en los ciudadanos alemanes por este hecho? —Creo que Alemania se avergüenza de Hitler. La gente que vivió en la Era Nazi sí lo amó y lo admiró. Aún después de la guerra, ellos continuaron refiriéndose a la Era Nazi como “los días dorados”, pero cuando todos los detalles de los crímenes se conocieron, Alemania se avergonzó de lo que pasó, y la Alemania moderna mantiene ese fuerte sentimiento de vergüenza en la actualidad.
McDonough: “La historia es el nuevo Rock and Roll”
Frank McDonough es un historiador británico, nacido en Liverpool, Lancashire, Inglaterra, especializado en historia internacional y del Tercer Reich.
Sus estudios incluyen historia moderna en Balliol College de la Universidad de Oxford; y un PhD en historia, graduado de la Universidad de Lancashire. “Un tío abuelo murió en la guerra y de allí nació mi interés de estudiar a Hitler, el Tercer Reich, el Holocausto y la Alemania del siglo XX. Además, estudiar a Hitler y la vieja Alemania no es una investigación sobre personas en específico, sino sobre la naturaleza humana en general, y eso me llamó la atención. La historia es mi vida, creo que la historia es el nuevo Rock and Roll”, apuntó McDonough a PANORAMA. El historiador es, además, profesor de historia internacional de la Escuela de Humanidades y Ciencias Sociales de la Universidad John Moores, de Liverpool. Ha escrito nueve libros que involucran a Hitler, sus políticas, y sobre grupos de oposición al nazismo. Entre los títulos más reconocidos se encuentra El apaciguamiento y la ruta británica a la guerra, publicado en 1998 y que hace un estudio sobre Neville Chamberlain, Primer Ministro de Inglaterra para el período 1937-1940, época en la que el país británico declaró la guerra a Alemania y Gran Bretaña entró a la Segunda Guerra Mundial.
Otros de sus títulos incluyen Los orígenes de la Primera y Segunda Guerra Mundial (1997), Hitler y la Alemania Nazi (1999), Oposición y resistencia en la Alemania Nazi (2001), El Holocausto, junto a John Cochrane (2008); y una biografía de Sophie Scholl, llamada La mujer que desafió a Hitler (2009).