Ante el evidente rechazo de la gran mayoría del pueblo, quienes detentan el poder en Venezuela, decidieron ejecutar un fraude constitucional acompañado de una trampa electoral para establecer con el nombre de Constituyente una Asamblea integrada por militantes del Psuv y de incondicionales del gobierno controlada totalmente por Maduro para quedarse en el poder sin votos, y además garantizarle impunidad a los responsables de la corrupción.
Toda la sociedad democrática se movilizó nacional e internacionalmente para evitar este golpe que afecta gravemente la existencia de la República y las libertades ciudadanas, incluyendo la entrega de vidas de la heroica juventud venezolana; sin embargo a sangre y fuego, despreciando el rechazo de casi el 90% de los ciudadanos se impuso por la fuerza esta maniobra antinacional. Y eso fue posible porque la pequeña cúpula que hoy controla el alto mando militar y policial, en vez de asumir la misión que le asigna el Artículo 328 de la Constitución, avaló ese fraude con una actuación que lo identificó como parte del mismo.
Ante esta difícil realidad política que caracteriza la actual situación venezolana , corremos el grave riesgo de que nuestro pueblo que tanto ha luchado por la libertad, sea víctima de la principal estrategia sicológica del gobierno que es hacernos caer en la desesperanza; hacernos pensar a la mayoría que aquí no hay nada que hacer, incluso empezar a buscar los responsables entre nosotros y que nos dividamos, cuando está muy claro cuál es el adversario, y que ante lo ocurrido es muy importante que todos estemos bien convencidos de que solo la unidad políticamente organizada de los demócratas salvará a Venezuela. Gracias a ella, la oposición ha logrado objetivos importantes, además de haberse convertido en una mayoría política indiscutible y tener hoy el mayor apoyo internacional en la historia.
Para su fortalecimiento es importante tener siempre presente que los idénticos no necesitan unidad, ella es necesaria para unir a los distintos, pero en Venezuela existen dos grandes razones para justificarla, promoverla y cuidarla, representadas por dos grandes objetivos, salir del gobierno de Maduro, y cambiar el actual modelo político, económico y social que nos gobierna. Esas razones para la unidad deben estar siempre por encima de las aspiraciones o posiciones de los líderes que forman parte de la oposición.