Finalmente se desató la furia de los enfrentamientos ideológicos, geopolíticos, culturales y dogmáticos entre Arabia Saudita. Yemen, Irán, Palestina e Israel. mediante el bombardeo a dos refinerías Sauditas. El respaldo incondicional de Estados Unidos a Arabia Saudita y el respaldo de Rusia ,Palestina y Turquia a Irán, pone en evidencia una conflagración que podría presentarse en el Medio Oriente entre las grandes potencias mundiales y que podría repercutir en el globo terráqueo .
Los efectos inmediatos de este atentado a las refinerías han implicado una disminución sensible en las exportaciones de Arabia Saudita en más de 5.500.000 barriles diarios . Estados Unidos contribuirá a la normalidad del mercado, con la utilización parcial de sus reservas estratégicas. Sin embargo, el Mercado ha reaccionado, ante la desconfianza del suministro, con una subida en los precios del 14% en dos días.
Serán los próximos días, de acuerdo con la reacción de Arabia Saudita y de las potencias mundiales que intervienen en el conflicto, para reasumir la normalización del precio del petróleo a nivel mundial.
Para el caso de desatarse una guerra entre países del Golfo Pérsico, el precio del petróleo subirá escandalosamente, repercutiendo en el planeta entero y desatará una inestabilidad en el mundo petrolero, sin precedentes.
