Esta presentándose ante la Asamblea Nacional un proyecto de ley de saneamiento del Lago de Maracaibo. Tiene elementos positivos que mencionaré luego. Pero debe modificar parte de su contenido, incorporando observaciones de especialistas como Humberto Pérez Suárez, ingeniero civil, quien por 20 años se ha dedicado a analizar el Lago, quien señala, entre muchas interrogantes, que el cese del dragado y cierre de los puertos de La Salina, Puerto Miranda y Bajo Grande, además de una inversión multimillonaria en gasoductos y la construcción de un puerto de aguas profundas en Falcón, dejaría la gran incógnita de cómo sacar la producción petrolera de unos 100 mil barriles diarios que hoy salen de Bajo Grande, en San Francisco.
Este petróleo pesado sería exageradamente costoso sacarlo vía oleoducto sublacustre al golfo, pues requeriría de calentadores cada pocos kilómetros o de diluyentes muy costosos. En la Costa Oriental estaría el caso de los criogénicos. También se da la pérdida de miles de puestos de trabajo en los precitados La Salina, Puerto Miranda y Bajo Grande.
En cuanto a si la salinidad es el gran mal del Lago, el antropólogo y ambientalista Lusbi Portillo, acompañado de docenas de ambientalistas con 30 años en la lucha por el agua del norte del Zulia, de sus ríos, de su población indígena y criolla, y contra la sobreexplotación del carbón, ha retomado los estudios científicos de los finados doctores Gilberto Rodríguez (libro “El Sistema de Maracaibo”) y Carlos Luis Bello, quienes negaban que fuera la sal el gran problema del Lago. La Academia de Ciencias Económicas del Estado Zulia, presidida hoy por el Dr. Neuro Villalobos, exrector de LUZ, a través de su expresidente Rafael Piña Pérez, ha informado que desde 2012, en un documento público sobre política económica, objeta la construcción de un puerto de aguas profundas en la isla de San Carlos o sus cercanías.
Otros especialistas se preocupan porque Maracaibo dejaría de ser un puerto internacional, limitándose al cabotaje. Opinan que no es realista pensar que inversionistas internacionales financiarían sumas cercanas a ocho o 10 mil millones de dólares en un multipuerto en la zona de las islas de San Carlos, Zapara o Toas. Que el único puerto rentable allí sería el carbonífero. Sería terrible que “El saneamiento del Lago” nos deje un Lago y una cuenca aún más contaminados que hoy, afectando el desove de camarones, cangrejos y otras especies, perjudicando los flamencos, la pesca y el turismo. ¿Qué turista va a llegar a la isla de San Carlos cuando a pocos metros, en San Bernardo, habría una montaña de dos kilómetros de largo y 50 metros de altura, con esa vista “preciosa” y un polvillo de carbón que afecta incluso la respiración?