Los precios del petróleo tienen una tendencia a la baja, teniendo en cuenta la sobre oferta producto de la entrada en el mercado de la producción de Irak y de Libia. Hay excesos de casi 2 millones de barriles diarios. Esa fue una de las causas y razones por la que los países productores y exportadores de petróleo, tanto de la Opep y no Opep, tomaron la decisión de reducir la producción de petróleo y con ello, la oferta del mismo.
El ajuste de los precios del petróleo, alrededor de los $ 40 por barril no es el resultado de lo esperado por la Opep y no Opep. Se estimaba que tomada la decisión de reducir, el precio del petróleo escalaría hasta los $ 60 por barril. No ha sido así. Ante estos acontecimientos, los Estados Unidos de Norteamérica siguen aumentando sus inventarios de petróleo y de productos terminados. De igual manera, han incorporado nuevas áreas de explotación, trayendo como consecuencia aumentos de su producción, lo cual, a su vez, aumenta la oferta y con ello, los precios del petróleo.
En la asignaciones de las cuotas de producción para los países de la Opep, Arabia Saudita continúa produciendo petróleo por encima de la cuota asignada. Allí se incrementa la oferta y conspira en contra del fortalecimiento de los precios. La entrada al mercado de la cuota de Irak, en más de un millón y medio de petróleo, también ofrece cantidades adicionales al mercado. Pareciera entonces, que la única manera de regularlo es ajustando las cuotas de producción, tanto de la Opep como las de no Opep o asumir que la demanda de hidricarburos caerá en el corto, mediano y largo plazo.
Uno de los factores adversos al fortalecimiento de los precios del petróleo, tiene que ver con el aumento del consumo. Es una apuesta basada en el fortalecimiento de las economías de los países con mayor consumo de petróleo. Países como Estados Unidos, Rusia, China, Japón y la Unión Europea, crecerán en sus economía y demandarán mayor cantidad de petróleo. Esperemos sea así, de lo contrario el precio del petróleo disminuirá sensiblemente.