En la actual coyuntura nacional en la que participamos, se requiere afinar los mecanismos de protección de salario y cualquier otro beneficio que se perciba regularmente. En particular, la Ley del Cestatique Socialista hoy no responde operativamente a las condiciones que los trabajadores en Venezuela tenemos. En consecuencia, necesaria es una modificación del instrumento jurídico, al menos en dos vías. La primera modificación necesaria es que el cestatique se deposite en la cuenta nómina del trabajador (o en efectivo si así percibe su salario de manera regular). Dicho monto debe diferenciarse del salario y ser reflejado en el recibo de pago como bonificación que se denomine Cestatique Socialista. La segunda es que la oportunidad de pago sea quincenal o semanal, dependiendo de la manera que el trabajador reciba su salario. ¿Por qué ambas modificaciones propuestas? Primero, hoy los trabajadores estamos obligados a comprar los productos de la dieta básica donde estén disponibles (por ejemplo: el Clap, Mercados a cielo abierto, directamente a los productores, entre otros), donde los canales electrónicos son limitados, por no decir mínimos o inexistentes. La alternativa es que en la práctica se recurre al raspado (ilegal, pero disponible), donde se termina pagando un porcentaje sobre el monto solicitado desde el 10 % hasta el 20 %.
Por otro lado, el monto del cestatique en la actualidad es el doble del salario mínimo legal, y es como es harto conocido este último no es suficiente para cubrir todo lo que una familia trabajadora requiere. En consecuencia, no es razonable esperar al final del mes para disponer del beneficio, aún más cuando la variación de precios de un mes a otro es muy elevada. Ya estoy conociendo de experiencia en empresas privadas donde se está implementando esta modalidad de hacer pagadero el beneficio de manera quincenal.
