Tenemos una Asamblea Nacional mingona, a pesar de que ya está grandecita y ya sabe lo que hace, para atajar sus gimoteos con letra del inmortal José Alfredo Jiménez.
Ante cualquier medida de los otros poderes del Estado, sus diputados tienen una sola y predecible respuesta: “¡Vamos a ir a la OEA, vamos a denunciarte en la Unión Europea, recurriremos a instancias internacionales, mañana mismo salimos para La Haya”, o dicho en una sola frase por ecología lingüística: “Se lo voy a decir a Obama”.
A esta amenaza altisonante pero lloradita, sigue otra para reforzar la primera: “Ya vas a ver”, lanzada como un falsete digno de Miguel Aceves Mejías. Sigo por el camino de Guanajuato, por donde encontré una tarde a William Osuna cantando con el Chino Víctor Valera Mora. En descargo de la oposición, debemos reconocer que no se queda en la amenaza que dejaría a sus dirigentes como acusetas o modositos semaneros del liceo. No. Esta gente dice que va a Washington y se marcha a la capital imperial. Amenaza con decírselo a Obama y se lo sopla al presidente gringo. Cumple con su sapeo internacional. Y le gusta.
Claro, usted ve a un tipo como Florido y piensa que ya está en edad de superar la mingonería aerotransportada. Pero en lugar de esto, parece que le cogió gusto a la viajadera acusatoria y, lo que es peor, le contagió la cosa a otros de su bancada. A veces viajan hasta cinco en cambote a llevarle a Obama los chismes contra Nicolás Maduro o Diosdado Cabello. La chismomanía se les hace tan compulsiva que en ocasiones se olvidan de la dirigencia chavista y le meten cuentos a Washington o Madrid de sus propios compañeros. Pregúntenle a Timoteo.
Ramos Allup, después de retar al general Padrino López a fajarse en el medio de la calle -¡Sal “pa’fuera”, vente, no me agarren!- anunció que se va a la OEA “a que” Almagro, Temer y Macri a buscar apoyo a sus destempladas guaperías mediáticas y preelectorales. Hace algún tiempo, Roberto Hernández Montoya escribió un artículo titulado “Síndrome de las hipérboles acatarradas”. Así se las tiene esta gente a Obama con su ya viciosa mingonería chárter o en primera clase.
