Las organizaciones políticas que actúan con sentido de lo ideal —saben cómo deberían ser sus políticas— se aproximan a la excelencia. Esto, estimados lectores, demanda enfoque sensible y práctico. Los principios configuran el ¿por qué hacer las cosas? Y estos, son leyes universales y naturales que dan el norte, tal cual lo hace una brújula.
Los valores (creencias) dicen ¿cómo hacer las cosas? Definen el papel a jugar y trazan el mapa del entorno. Los mapas son útiles cuando se tiene información correcta y lecturas precisas y exactas. Los principios nos proveen de visión y orientan a la formulación de la misión. Determinan el puerto y luego guían para elaborar el mapa que determina el rumbo. En torno a lo cual diría Séneca, antes de Jesucristo, “no tiene viento favorable quien no sabe a dónde va
Veamos entonces el mundo político de hoy. La oposición solicita la intervención de la OEA, para aplicar la Carta Democrática a Venezuela y se hace algarabía teniendo como peón al Secretario General Luis Almagro. Con esto, crean la sensación de que ya nos van a intervenir. Un grupo de países se unen a la solicitud. Importantes representantes de la oposición continúan viajando a Washington en busca de la “Carta” y de la foto.
En una evidente maniobra por afectar la opinión pública nacional y crear expectativas de respaldo internacional. Se denuncia el rompimiento del hilo democrático, en razón de que el gobierno secuestró el año pasado, las elecciones regionales y el Referendo Revocatorio, no hay independencia de poderes y las cárceles están llenas de presos políticos.
