Se extiende por 6 meses más la Comisión que evalúa la “reestructuración de PDVSA”. Ya transcurrido un año de su puesta en marcha, no hay ningún indicio de cómo y cuándo se llevará a cabo.
La dinámica de una Corporación venida a menos, burocratizada y politizada, cargada con una serie de responsabilidad no propias de una empresa “ Operadora de Petróleo”, ha dejado de producir petróleo, de una manera deliberada, aunque con la espada de Damocles, por las sanciones impuestas, en el orden financiero, económico y político. Hay una combinación de elementos alineados para destruir a Pdvsa.
La muy poca producción de petróleo, aunado con la falta de comercialización a los mercados naturales, con altos inventarios que han copado la capacidad de almacenamientos, han traído consecuencias catastróficas a nivel de ingresos por exportaciones. Esto ha traído circunstancias de “ insolvencia” con acreedores y proveedores para adquirir insumos para atender las necesidades de Pdvsa. No se han producido, ni inversiones, ni los mantenimientos a la infraestructura instalada.
Entonces, que ha hecho la mencionada “ Comisión” en un año. Cómo es que no pueden implementarse medidas urgentes, necesarias e indispensables, para detener la caida de producción, la estabilidad y el aumento. Será que tenemos que esperar otros 6 meses para que la prorroguen 6 meses más y así indefinido.