Ante el cierre de la campaña electoral, con las promesas realizadas por los candidatos que polarizan este proceso, pueden sobrar razones y argumentos sociopolíticos para votar o no votar, sin embargo considero que nos corresponde asumir nuestro derecho y escoger a los mejores gobernantes que puedan lograr impulsar los cambios importantes que exige el país, atacar las carencias que se manifiestan con preocupación y aunque el pronóstico no es tan optimista, y los elegidos no podrán resolver solos los problemas, el beneficio de la duda me permite creer que tendrán la intención de trabajar por ello.
Además de tener las ganas y la voluntad política de hacerlo bien, deben acompañarse de verdaderos “gerentes públicos”, que no solo tengan el conocimiento, habilidades y destrezas para gobernar, se hace necesario que posean la vocación, la actitud y el deseo de servir, de convertirse en ejemplo de rectitud, de transparencia en el ejercicio de sus funciones, requieren de un excelente equipo de gobierno, que dé resultados, que resuelva, que solucione y sea eficiente en el desempeño de su gestión, ya que más que cuentos políticos la gente espera pronta respuestas a sus problemas.
Ya las promesas se hicieron, tocará cumplir, y de eso se trata la política, en tiempo de elecciones de convencer y vencer, los candidatos han hecho un esfuerzo enorme para tratar de mantener la confianza en quienes ya habían convencido y en pretender convencer a quienes han llamado “los indecisos” de levantarle el ánimo a quienes daban todo perdido y demostrar que hay un camino de progreso, de posibilidades de futuro, representado por quienes tendrán la responsabilidad de llevar las riendas de los municipios y del estado Zulia, tendrán que generar prontamente los cambios, cumplir con las palabras que han asumido, sin excusas o pretextos, soluciones es lo que espera la ciudadanía.
Los cambios que exige el país requiere la participación e involucramiento de todos, este es el primer peldaño que nos prepara para las elecciones presidenciales del 2018, que desde ahora ya deben estar presentándose las caras que aspiran llevar las riendas de la nación hacia el futuro, los desafíos son muchos, pero la esperanza que sí podemos salir del atolladero no puede perderse, por eso es necesario que mantengamos nuestra lucha firme y defendamos el instrumento del voto como arma de cambio para vivir en paz y contribuir con nuestra cultura democrática.