Las inundaciones en Venezuela han aumentado en los registros disponibles: entre 1980 y 2000 se reportaron siete eventos y entre 2001 y 2020 fueron 13, según datos recopilados por la Universidad de California. Solo en 2018, esos desbordamientos afectaron a 10.700 personas.

El riesgo preocupa ahora por la posibilidad de precipitaciones extremas en el occidente del país a partir de diciembre, advertencia que hizo el Instituto Venezolano de Investigaciones Científicas. En 2025, Gabriela Jiménez informó que las lluvias estuvieron 300% por encima de lo esperado y afectaron a más de 7.000 familias, una cifra que vinculó con la crisis climática.

Venezuela enfrenta más riesgo de inundaciones y pocos datos locales

Caracas no ha tenido un año especialmente lluvioso

En Caracas, los registros de 2026 apuntan a precipitaciones por debajo del promedio durante buena parte del año, explicó Valdemar Andrade, ingeniero hidrometeorólogo de la Universidad Central de Venezuela. Septiembre fue el mes más seco: cayeron unos 35 milímetros frente a los 116 milímetros habituales. Enero fue la excepción, con 55,3 milímetros frente a un promedio de 20,2.

Venezuela enfrenta más riesgo de inundaciones y pocos datos locales

Andrade indicó que buena parte de los drenajes de la capital fue diseñada hace unos 50 años, para una ciudad menos urbanizada y con criterios de lluvia distintos. El aumento de superficies asfaltadas y edificadas, junto con la reducción de áreas verdes, hace que más agua escurra por la superficie y llegue a los drenajes en vez de infiltrarse.

La Organización de las Naciones Unidas señala que el cambio climático ha aumentado la probabilidad de precipitaciones extremas y, con ello, de inundaciones fluviales. El organismo también advierte sobre el peso de factores locales: dónde cae la lluvia, cómo circula el agua, si los drenajes tienen capacidad suficiente y qué tan expuestas están las comunidades. la ONU sobre agua y cambio climático

La Academia de Ciencias Físicas, Matemáticas y Naturales de Venezuela insiste en que las proyecciones climáticas requieren datos locales para no perder precisión. En ese mismo sentido, Celia Herrera pidió revisar puntos críticos de drenaje antes de la temporada de lluvias y priorizar alcantarillas, colectores y cruces sobre quebradas.