La opinión pública venezolana cambió tras el terremoto del 24 de junio y, según especialistas de Consultores 21, hoy la ciudadanía exige respuestas institucionales frente a una crisis que también golpeó el ánimo colectivo.

El sismo agravó el malestar y la desconfianza

Durante el foro de Analítica, titulado El reto de investigar en tiempos de turbulencia, Saúl Cabrera, Elizabeth Martín y Max Suárez Dadario expusieron cómo el desastre natural incidió en el estado emocional de los venezolanos y en su percepción sobre la capacidad del Estado para responder.

Los investigadores sostuvieron que el terremoto profundizó emociones negativas que ya venían creciendo durante el segundo trimestre del año y dejó aún más debilitada la credibilidad en los organismos públicos. Cabrera afirmó que el sismo puso en evidencia una realidad previa: la pérdida de confianza en las instituciones.

Según el análisis presentado, la percepción ciudadana es que la respuesta oficial fue insuficiente frente a la emergencia.

La investigación social se apoya más en el cara a cara

Cabrera explicó que la investigación de opinión pública ha cambiado de forma notable, aunque en Venezuela las entrevistas presenciales siguen siendo el mecanismo más confiable para captar percepciones.

Martín señaló que las nuevas tecnologías ayudan al trabajo de campo, pero no sustituyen la necesidad de llegar a todos los sectores de la población. A su juicio, la disposición a hablar existe y el encuentro cara a cara reduce el temor de muchos consultados.

Los especialistas coincidieron en que hoy los estudios combinan metodologías cuantitativas y cualitativas para entender una realidad que consideran cada vez más compleja.

Los venezolanos piden estabilidad, servicios y cambios

En el debate sobre el futuro del país, los panelistas afirmaron que las aspiraciones siguen siendo las mismas que en cualquier sociedad: estabilidad, servicios públicos eficientes, oportunidades económicas y condiciones para construir un proyecto de vida.

Cabrera resumió que la gente quiere recuperar un país y añadió que una amplia mayoría de los consultados prefiere un sistema democrático, incluso si eso implica una recuperación económica más lenta.

Suárez planteó que la normalización también pasa por el retorno de las inversiones y de millones de venezolanos que emigraron, algo que consideró imposible sin reconstruir la seguridad jurídica y la confianza.

Los expertos también hablaron de la disposición de la población a colaborar y a buscar soluciones, pese al cansancio acumulado y a la incertidumbre sobre la capacidad institucional para responder a la emergencia.

Mientras tanto, Suárez recordó que los venezolanos siguen expresando sus preferencias mediante la participación electoral y, cada vez más, a través de denuncias ciudadanas tras el terremoto.

Martín, por su parte, advirtió que las redes sociales ya pesan de forma decisiva en la construcción de la opinión pública y plantean un desafío para comunicar con credibilidad.

Como cierre, los especialistas coincidieron en que la sociedad venezolana mantiene una importante capacidad de adaptación y resiliencia, aunque también muestra señales de cansancio y de exigencia de cambio.