Este lunes, el Día de la Resistencia Indígena reunió a comunidades de todo el país en actividades culturales centradas en sus tradiciones milenarias y en la defensa de su patrimonio inmaterial.

En los Andes, los timoto-cuicas preservan técnicas agrícolas ancestrales, mientras en la Guayana los pemones muestran artesanía en cuarzo y madera. También se realizan talleres de cestería, pintura corporal y narrativa oral.

La lingüista Ana María Pérez señaló que cada palabra en una lengua indígena contiene una forma única de entender el mundo y que preservar esos idiomas permite conservar conocimientos botánicos, astronómicos y filosóficos irrepetibles.

La jornada incluye rituales de agradecimiento a la naturaleza, acompañados por tambores, flautas y maracas. La danza y los movimientos colectivos recrean historias de creación, cosecha y convivencia entre generaciones.