Tras jornadas de trabajo ininterrumpido en la «zona cero», la misión internacional de rescate que llegó al país para atender la emergencia sísmica del pasado 24 de junio comenzó su repliegue. Los equipos especializados de Italia, España y los Países Bajos, que participaron en la localización y salvamento de personas bajo estructuras colapsadas, iniciaron el retiro de sus contingentes.

La búsqueda llega al cierre técnico

Expertos de esas delegaciones determinaron, tras una evaluación minuciosa, que la probabilidad de hallar nuevos sobrevivientes bajo los escombros disminuyó de forma drástica luego de más de una semana de la catástrofe. Con ese criterio, consideraron cumplido el ciclo operativo de búsqueda y rescate.

La salida de estos grupos marca el paso a una fase distinta en el manejo de la tragedia, centrada en la remoción controlada de restos estructurales y en el inicio de la reconstrucción urbana.

Caracas y La Guaira quedan al frente de la siguiente etapa

Los equipos concentraron sus mayores esfuerzos en el Distrito Capital y en el estado La Guaira, señalado como el sector más afectado por la inestabilidad de sus edificaciones. Ahora el relevo queda en manos de las autoridades nacionales y de los organismos de gestión de riesgos, que coordinarán el uso de maquinaria pesada para limpiar vías y áreas residenciales devastadas.

La labor conjunta con brigadistas venezolanos permitió el rescate exitoso de numerosos ciudadanos y dejó hitos de esperanza en medio de la emergencia.

La prioridad pasa a los damnificados

Aunque el repliegue de los especialistas SAR (Search and Rescue) es parte del protocolo en este tipo de desastres, la salida tiene un impacto emocional en las comunidades de La Guaira y Caracas, que aún esperan por la recuperación de sus seres queridos entre los escombros.

El Ejecutivo Nacional reiteró que la atención a los damnificados en los campamentos transitorios y la asistencia médica en los hospitales de campaña seguirá siendo la prioridad. En adelante, la logística deberá enfocarse en mover toneladas de hormigón y metal que cubren los espacios donde antes había centros comerciales, viviendas y edificaciones públicas.

La solidaridad internacional fue determinante durante las primeras 168 horas de la crisis, mientras los rescatistas italianos, españoles y neerlandeses emprenden el retorno a sus países.